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viernes, 6 de abril de 2012

La venganza de Frankenstein




Valoración personal: 10/10.

Ficha técnica:

Título: La venganza de Frankenstein

Título original: The Revenge of Frankenstein

Año: 1958

Duración: 89 min.

País: Reino Unido

Director: Terence Fisher

Guión: Jimmy Sangster, Hurford Janes (Personajes: Mary Shelley)

Música: Leonard Salzedo

Fotografía: Jack Asher

Reparto: Peter Cushing, Francis Matthews, Eunice Gayson, Michael Gwynn, John Welsh, Lionel Jeffries, Oscar Quitak, Richard Wordsworth, Charles Lloyd Pack

Productora: Hammer Film Productions / Cadogan Films / Columbia Pictures

Género: Terror. Fantástico. Ciencia ficción. / Monstruos. Secuela.

¿De qué va?:

Han pasado unos años desde que el barón Frankenstein (Peter Cushing) fuese sentenciado a morir en la guillotina por sus experimentos. Sin embargo, las cosas no son lo que parecen. El barón logró salvarse de tan aciago destino, creándose una nueva identidad bajo el pseudónimo de Dr. Stein, y abriendo una clínica privada en Austria. Pero eso no quiere decir que haya abandonado sus experimentos científicos consistentes en traspasar un cerebro de un cuerpo humano a otro formado por partes de otros cuerpos. Es más, los años le han dado la experiencia y la astucia necesaria para que su próximo intento de crear a un ser humano artificial sea perfecto. Para ello, contará con la ayuda de su joven pupilo, el doctor Hans Kleve (Francis Matthews), y con la colaboración de su deforme ayudante, Karl Immelmann (Michael Gwynn).



Comentario:

Un año después del éxito inicial de "La maldición de Frankenstein" se estrenó la segunda parte, titulada "La venganza de Frankenstein". Nuevamente, el director sería Terence Fisher, quien estaría acompañado del mismo equipo técnico, salvo contadas excepciones, siendo la más destacable de ellas la ausencia del compositor James Bernard, quien fue sustituido por Leonard Salzedo.

¿El resultado? Una más que digna secuela que, más que ser mejor que la primera parte, desarrollaba los conceptos presentados en su antecesora bajo un nuevo enfoque. Y es que, si algo está claro en "La venganza de Frankenstein", es la cantidad de detalles y matices con los que Terence Fisher y el guionista Jimmy Sangster plagaron la cinta, dando lugar a un argumento más denso e interesante.

Parecía difícil realizar una secuela con el barón Frankenstein de protagonista. Más que nada porque al final de la primera parte veíamos como el film finalizaba con el barón encaminándose a la guillotina. Y así comienza esta continuación directa, con esa misma escena. En un ejercicio de sugerencia sin igual, en donde hasta el menor gesto es importante, Terence Fisher nos sugiere la forma en la que el barón logra salvar su vida. Pronto, tras un salto temporal, nos damos cuenta de cómo lo ha logrado: el cura que rezaba antes de su muerte fue el decapitado, como pronto descubrirán, para su desgracia, dos profanadores de tumbas.

Peter Cushing consigue superarse a sí mismo como Frankenstein. Parecía difícil, pero no, lo consigue. Y con creces. Stein, que así es como pasará a llamarse el doctor, rehace su vida. En los tres años que han pasado desde que partiera de su pueblo natal en Suiza ha cambiado; a mejor, he de añadir. A su comportamiento, propio de un cínico, y a su forma de actuar, con necesaria frialdad, se le suma esa forma de ser tan escasa de empatía, tan centrada en sí mismo y, sobre todo, en sus experimentos. Se nos antoja incluso simpático gracias a ese humor negro del que, en ocasiones, hace gala. Incluso parece una buena persona, atendiendo en su tiempo libre a los mendigos en un hospital. Nada más lejos de la realidad: a Frankenstein; perdón, a Stein, no le interesa la salud de los sin techo. Lo que le interesan son las partes de ellos; partes que usará en su conejillo de indias humano y, a la par, fiel ayudante. Stein se cree un dios entre tanto indigente. Entre tanto material, tanta carnaza para sus sanguinolentos experimentos.

Karl, así es como se llama su chepudo sirviente. Y no sólo chepudo; también es cojo, tiene un brazo inservible y, para colmo de males, es feo y extremadamente vergonzoso con las mujeres. Karl quiere un nuevo cuerpo, como bien demuestra observando sin cesar a su futuro contenedor, el cual aguarda a su nuevo inquilino en el interior de una vitrina de ese laboratorio de estética macabra; laboratorio lleno de miembros amputados interconectados entre sí.

Los escenarios son geniales. Oscuros, tétricos, deprimentes... Lo peor de la época victoriana; lo más bajo. Desde el hospital de los sin techo, lleno de borrachos, vagos, carteristas, asesinos, y demás escoria de la peor calaña, hasta el laboratorio del doctor, situado en una antigua bodega en uno de los tugurios más recónditos de la ciudad. El uso del color resulta apropiado; los tonos brillantes y coloridos de la primera parte se ven sustituidos por unos tonos marrones, grises, más apagados. Tonos deprimentes, en sintonía con lo que se nos cuenta: una tragedia; una tragedia en forma de persona que, movida por el deseo de llevar una vida normal, se convierte en un monstruo, en un zombie que ha vuelto a la vida sediento de carne, cual caníbal.

Esta secuela ha sido criticada por muchos por el simple hecho de no contar con un monstruo. Opino lo contrario. En esta segunda parte no es que no haya un monstruo, es que hay varios. No literalmente, claro. De hecho, el único que no parece comportarse como un monstruo es el pobre Karl, único personaje con el que el espectador puede llegar a empatizar, a sentir lástima por él, ya que es un deforme que, aunque tenga un cuerpo normal y corriente, continuará siendo una especie de freak, exhibido como un prodigio de la ciencia.

"La venganza de Frankenstein", un gran ejemplo de cómo ha de hacerse una secuela que no sólo lleva a buen puerto lo que se nos presentaba en la primera parte, sino que también sabe cuándo ha de terminar, en el momento apropiado, con una conclusión en la que se cierra un círculo de forma magistral. El objetivo inicial alcanza su fin. Y el Dr. Franck, luciendo bigote y portando monóculo, sonríe.

Imágenes:
















2 comentarios:

Raül Calvo dijo...

Te he mandado un par de mails con los links que pedías, espero que te sirvan. Míratelo bien que vendedor te interesa más, porque varían los precios y siempre hay alguno más barato.

De la serie Frankenstein, esta me parece buena, pero la que más me gusta es Frankenstein creó a la mujer (ya sólo el título y el póster son geniales!).

Roy D. Mustang dijo...

Como ya te dije, muchas gracias. En unos días me compraré esa edición de "El resplandor".

La de "Frankenstein creó a la mujer" tengo pensada comentarla; faltaría mas, je, je.