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lunes, 16 de abril de 2012

La pequeña tienda de los horrores




Valoración personal: 8/10.

Ficha técnica:

Título: La pequeña tienda de los horrores

Título original: The Little Shop of Horrors

Año: 1960

Duración: 72 min.

País: Estados Unidos

Director: Roger Corman

Guión: Charles B. Griffith

Música: Fred Katz

Fotografía: Arch R. Dalzell (B&W)

Reparto: Jonathan Haze, Mel Welles, Jackie Joseph, Dick Miller, Myrtle Vail, Leola Wendorff, Jack Nicholson

Productora: Filmgroup / Santa Clara Productions

Género: Terror. Comedia. / Serie B. Monstruos. Comedia de terror. Película de culto.

¿De qué va?:

Seymour (Jonathan Haze) es un joven atontado, un total incompetente que trabaja en una floristería de la calle Skid Row. El negocio no es que vaya muy bien, y su jefe amenaza con despedirle. Seymour le dice que no se preocupe, ya que traerá a la tienda una exótica planta carnívora que ha estado cultivando. Al día siguiente, se presenta en la floristería con la planta, que resulta ser un espécimen de lo más peculiar, ya que se alimenta de sangre y carne, y crece a una velocidad endiablada. Y lo más insólito de todo: también habla. Sin embargo, los problemas no tardan en llegar... Seymour, como buen torpe que es, matará sin querer a algunas personas; personas que se convertirán en comida para Audrey Jr., nombre con el que Seymour bautizó a su planta en honor a su compañera de trabajo, Audrey (Jackie Joseph), de la que está enamorado.



Comentario:

Decía ayer, en mi comentario de "Un cubo de sangre", que Roger Corman es un genio. Y, de hecho, así es. Como él mismo ha afirmado, nunca perdió dinero en sus producciones, ganando más de lo poco que le costaban. Mucho más. Con "La pequeña tienda de los horrores" superó su propio record: la rodó con un presupuesto de 30.000 $ y en tan sólo... ¡dos días y una noche! ¡Y con buenos resultados! Por ende, no sólo había superado su record en cuanto a presupuestos y tiempo de rodaje, también había hecho su mejor película hasta la fecha, antes de entrar de lleno a dirigir sus famosas y más que notables Poe-movies, de las que comenzaré a hablar mañana.

Aunque en su día no tuviese mucho éxito, con el paso de los años "La tienda de las horrores" se acabó ganando la categoría de film de culto. Veinte años después de su estreno, a principios de los años 80, se estrenó un musical en el off-Broadway inspirado en este film de Corman. El éxito de la obra teatral ayudó a que en 1986 el director Frank Oz realizara un remake; remake que yo vi antes que la original y que es, junto con "The Rocky Horror Picture Show", uno de los pocos musicales que me encantan y maravillan a partes iguales.

Una de las cosas por las que más es recordada esta película es por contar con Jack Nicholson en el reparto en uno de sus primeros papeles cinematográficos. Si hay otra cosa clara sobre Roger Corman, es que era un cazatalentos de cuidado. Si no fuera por él, me pregunto cómo sería el cine hoy en día. Grandes personalidades del mundo del cine dieron sus primeros pasos en la industria bajo su batuta. Directores como Francis Ford Coppola, Peter Bogdanovich, Brian de Palma, Martin Scorsese o actores como el mencionado Jack Nicholson, Dennis Hopper o Robert DeNiro le deben mucho a este productor que continúa produciendo films en la actualidad.

"La pequeña tienda de los horrores" es muy parecida a la anterior comedia de terror dirigida por Corman y guionizada por Charles B. Griffith, "Un cubo de sangre". Sobre todo en el argumento. Tenemos, entre otras semejanzas, a un protagonista tonto y patoso que comienza matando sin querer y que luego acabará matando sin remordimiento alguno. Seymour piensa que aunque haya matado, la tienda irá a mejor, y que la chica de la que está enamorado le querrá cada vez más. Además, tiene a un superior en el trabajo que sabe de sus crímenes pero que en vez de acudir a la policía prefiere callarse, ya que, a fin de cuentas, su negocio mejora gracias a los amorales actos de su empleado. Así mismo, cuenta con la presencia de Dick Miller, el protagonista de "Un cubo de sangre", que aquí encarna a Burson Fouch, un fiel cliente que acude a la floristería para comprar comida. O sea, flores. Sí, se alimenta de flores, una dieta un tanto... bizarra.

Y es que si por algo me gusta más "La pequeña tienda de los horrores" que "Un cubo de sangre" es por sus personajes. Unos personajes acojonantes, bien distintos entre sí y totalmente disparatados: la sobreprotectora madre de Seymour, una hipocondriaca que se empeña en estar a un paso de la tumba; la viejecilla que acude todos los días a la floristería comentando cómo algún allegado suyo se ha muerto (la mujer no da abasto con tanto entierro); los dos detectives que son como robots, y no sólo por cómo hablan, sino también porque uno de ellos afirmará con un tono carente de sentimientos que su hijo murió por la mañana por jugar con una cerilla; el dueño de la floristería, Gravis Mushnick (Mel Welles), con un apellido que nadie pronuncia bien y que siempre está enfurecido... Lo dicho, unos personajes un tanto estrambóticos. Y es ahí, en esa singularidad, en donde reside el carisma que tienen.

No me puedo olvidar de mis dos personajes favoritos: el dentista, el Dr. Phoebus Farb (John Herman Shaner), que es un completo sádico que se divierte torturando a sus pacientes; y Wilbur Force (Jack Nicholson), su paciente sadomasoquista, que disfruta de las brutales sesiones en el dentista, sea en la sala de espera leyendo la revista "PAIN" o postrado en la silla mientras le arrancan los dientes sin anestesia alguna, como a él le gusta.

Mención aparte merece Audrey Jr., el auténtico villano de la historia, una variante de la planta atrapamoscas que, a pesar de no ser tan carismática como la que veríamos en el remake de Frank Oz, también tiene su encanto, con sus desesperantes "Feed me!", "Feeeeeeed me!", "I'm starving to death!" (Por supuesto, recomiendo encarecidamente que os veáis la película en versión original -subtitulada, si no domináis el inglés-. Siento mucho decirlo, pero el doblaje español me pareció de auténtica pena).

La verdad es que me paro a pensarlo, y no sé por qué no triunfó esta película en su día. Es realmente divertida, rápida y, gracias a sus personajes y a lo surrealistas que llegan a ser algunas de sus situaciones, muy graciosa. Además, cuenta con momentos realmente míticos, como un duelo de bisturís entre Seymour y el dentista, una persecución final bastante original y con momentos que en su día me perturbaron bastante, como aquel en el que Audrey Jr. florece. En fin, menos mal que el tiempo la ha puesto en su sitio, y es que esta es, en mi opinión, una de las mejores películas del gran Roger Corman. Hayáis visto o no el remake, no os la podéis perder.

Imágenes:


















6 comentarios:

Raül Calvo dijo...

Sí que es una película divertida, pero prefiero la versión musical (y de las versiones musicales prefiero la de teatro original a la película, pero la película musical es una de mis favoritas).

Manteneros apartados de la versión coloreada.

Sidhe dijo...

Me la compré hace años, me parece muy divertida y como bien dices, hay que reinvindicarla :)

El Tipo de la Brocha dijo...

Qué razón tienes con lo del doblaje. No es algo que uno pueda generalizar, pero en este caso... mejor en inglés.

La versión de Oz es mi musical favorito.

Roy D. Mustang dijo...

@Raül: yo también prefiero la versión musical. La obra teatral no la he visto, una lástima...

Y sí, la versión coloreada mola tanto como el doblaje en castellano. O sea, nada.

@Shide: una buena compra hiciste tú, jeje. Naturalmente que hay que reinvindicarla, jeje.

@Tipo de la Brocha: hombre, yo ya lo tengo puesto debajo de la cabecera de mi blog... Que recomiendo ver toda película anterior a los años 70 (o finales de los 60) en versión original.

Es muchísimo mejor escuchar las voces originales de actores como Karloff, Vincent Price, Christopher Lee y muchos otros más actores míticos, en vez de escucharlos con una voz distinta en cada película. Ah, y huye de la mayoría de los redoblajes en pelis clásicas. No pegan ni con cola, además que tienen la capacidad de dormir al espectador por el poco empeño que le ponen.

Y ojo, todo esto te lo dice alguien que se suele ver todas las pelis de los 70 en adelante en castellano. ¡Si hasta me he tragado algunos doblajes de Clint Eastwood con voces de chico bueno que no le pegan ni con cola! Ahí tienes su doblaje en la secuela de Harry el sucio... Urgh, me ha entrado un escalofrío.

Miyu dijo...

Mola mucho! XDD yo me la vi hace tiempo, y me hizo mucha gracia xDDDDDD. Qué fan que hayas hecho reseña! :3

Ciudadano Postmoderno dijo...

¡Ésta es una de las que tengo pendientes!