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martes, 3 de abril de 2012

El abominable hombre de las nieves




Valoración personal: 7/10.

Ficha técnica:

Título: El abominable hombre de las nieves

Título original: The Abominable Snowman

Año: 1957

Duración: 91 min.

País: Reino Unido

Director: Val Guest

Guión: Nigel Kneale

Música: Humphrey Searle

Fotografía: Arthur Grant

Reparto: Forrest Tucker, Peter Cushing, Maureen Connell, Richard Wattis, Robert Brown, arnold Marle, Michael Brill, Wolfe Morris, Anthony Chin

Productora: Hammer Films. Distribuida por Warner Bros. Pictures

Género: Terror. Aventuras. / Monstruos.


¿De qué va?:

Peter Cushing encarna en esta ocasión al doctor especializado en botánica John Rollason, quien acaba formando parte de una expedición que tiene por objetivo encontrar al Yeti, una criatura del Himalaya cuya existencia no se ha demostrado. Desgraciadamente, los problemas no tardan en llegar ya que, al poco de montar su propio campamento, son atacados por la criatura a la que buscan. Los integrantes de la pequeña expedición se defienden dando muerte a la criatura, sin saber que no era un especimen único... Seguidamente, comienzan a ser atacados y acechados por otros hombres de las nieves, ataques que les sumirán en un estado de paranoia.



Comentario:

Todo buen fan del cine de terror ha de amar a la productora británica Hammer Films. Y si no, pues una de dos: o no es un fan de este tipo de cine, como dice ser, o, simplemente, algo falla...

"El abominable hombre de las nieves" es una película bastante desconocida dentro del catálogo de la compañía, lo cual me sorprende, porque es bastante buena. Para mí, su descubrimiento y posterior visionado fueron una grata sorpresa.

Estrenada en 1957, esta producción en blanco y negro estaba basada en un telefilm de 1955 titulado "The Creature". A pesar de que dicho telefilm no tuviera mucho éxito, la Hammer se interesó por llevarlo a la gran pantalla. El guionista, llamado Nigel Kneale, sería el mismo que estuvo tras el serial en el que se basaba este nuevo largometraje. Además, dicho guionista fue quien creó al personaje de Quatermass, el protagonista de un telefilm que tuvo su adaptación cinematográfica en 1955 gracias a la Hammer (adaptación de la que ya hablé por aquí) y que estuvo dirigido por Val Guest, director de la presente película. Y lo más importante de todo: al igual que en el telefilm original, la película estaría protagonizada por el gran Peter Cushing, uno de los mejores actores del cine de terror de la historia.

La verdad es que, como decía unas cuantas líneas más atrás, esta película me sorprendió, y no sólo porque, a diferencia de la inmensa mayoría de los films de la Hammer, estuviera en blanco y negro. El argumento gira en torno al hombre de las nieves, y, de primeras, uno puede pensar que la película, al estar producida por la Hammer, va de eso: de un grupo de gente que es acechada en lo alto del Himalaya por un monstruo salvaje como si fueran supervivientes de un hundimiento en alta mar acechados por los tiburones. Y en parte así es, pero se decidió darle más importancia a las relaciones interpersonales entre las pocas personas que forman la expedición que al monstruo en sí. De hecho, en ningún momento del film vemos claramente al monstruo. Como mucho, llegamos a ver su brazo, su mano, parte de su rostro (en lo que, en mi opinión, es la mejor escena) y su gran silueta.

Si hablamos de una historia del hombre de las nieves, no puede faltar ese tópico en el que, antes de mostrar al monstruo, vemos sus enormes huellas en la nieve. Pero claro, teniendo en cuenta que esta película es de 1957, eso como que por entonces no era ningún tópico, sino algo original y novedoso. Tan original como el hacer una película que mezcla horror, aventura y drama humano, en la que la presencia del monstruo se nos sugiere. Gracias a esa sugerencia, al hecho de que no se nos muestre claramente al monstruo, la atmósfera se torna poco a poco más opresiva.

Si algo está claro, es el buen hacer que tuvieron los que se encargaron de esta película, dotándola de un suspense que se va desarrollando gradualmente, de una ambientación exquisita y de unos escenarios absolutamente convincentes. Personalmente, lo único que sobra en todo el film es el inicio, demasiado largo, lento, y, además, las escenas en las que sale la esposa de John Rollason, personaje que poco o, mejor dicho, nada aporta a la historia...

La verdadera estrella del film es, cómo no, Peter Cushing. Su papel, el de doctor que quiere capturar al Yeti para estudiarlo, es brillante y, además, tiene un objetivo totalmente opuesto al de otro personaje, Tom Friend, encarnado por el actor norteamericano Forrest Tucker, quien quiere capturar al Yeti para exhibirlo en circos y demás espectáculos de cara al público con el único fin de ganar fama y dinero.

Los claustrofóbicos minutos finales del film, en donde estos dos personajes acaparan todo el protagonismo, son lo mejor de la película. Y digo que son claustrofóbicos porque la acción se desarrolla en el interior de una cueva en el corazón de una ventisca, en una zona alejada de la civilización...

Es curioso cómo se nos presenta al Yeti; no como un monstruo salvaje, sino como un ser que, curiosamente, desde su aparente salvajismo, resulta estar por encima de los humanos, esperando desde esa zona perdida de la mano de Dios a que los humanos se extingan matándose entre ellos para, así, ocupar su lugar en el mundo. Y es que, como el doctor Rollason afirmará tras una serie de reflexiones: “los salvajes somos nosotros”.

Imágenes:














2 comentarios:

Raül Calvo dijo...

Si te soy sincero, esta película me dejó bastante indiferente. No me disgustó pero tampoco me causó una impresión memorable. Creo que si no hubiera estado incluida en la colección Hammer en DVD posiblemente no la tendría ahora.

Roy D. Mustang dijo...

Bueno, como se suele decir... para gustos los colores, jeje. A mí realmente me encantó. Eso sí, reconozco que la primera media hora se me hizo muuuy cuesta arriba... La verdad es que tarda bastante en arrancar.