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domingo, 20 de mayo de 2012

Las dos caras del Dr. Jekyll




Valoración personal: 8/10.

Ficha técnica:

Título: Las dos caras del Dr. Jekyll

Título original: The Two Faces of Dr. Jekyll

Año: 1960

Duración: 88 min.

País: Reino Unido

Director: Terence Fisher

Guión: Wolf Mankowitz (Novela: Robert Louis Stevenson)

Música: David Heneker, Monty Norman

Fotografía: Jack Asher

Reparto: Paul Massie, Dawn Addams, Christopher Lee, David Kossoff, Francis De Wolff, Norma Marla, Magda Miller, Oliver Reed

Productora: Hammer Film Productions

Género: Terror. Drama.

¿De qué va?:

Londres, siglo XIX. El Dr. Jekyll (Paul Massie) es un científico que se pasa todos los días encerrado en su laboratorio, apartado de la sociedad. El motivo por el que se pasa tantas horas entre tubos y probetas es porque se encuentra realizando una investigación que tiene por objetivo separar a las dos naturalezas que componen la psique humana. Mientras continúa con sus experimentos, su esposa, llamada Kitty (Dawn Addams), queda en secreto con un amante suyo, un tipo llamado Paul Allen (Christopher Lee), quien es un bribón aficionado al juego y que arrastra consigo un montón de deudas. Finalmente, y tras realizar diversas pruebas con animales, Jekyll se usa a sí mismo de conejillo de indias y se transforma en Hyde, quien es capaz de hacer cosas que Jekyll no haría; cosas como vengarse de su esposa por serle infiel y del amante de ésta.



Comentario:

"Las dos caras del Dr. Jekyll" es una nueva adaptación cinematográfica de la novela de Robert Louis Stevenson "Strange Case of Dr. Jekyll and Mr. Hyde". Dirigida por Terence Fisher, el director más importante de la Hammer Films en su época dorada (de finales de los 50 a finales de los 60), esta versión del relato de Stevenson destaca respecto a las anteriores por haber sido capaz de darle una vuelta de tuerca al personaje de Jekyll/Hyde.

Como todo el mundo sabrá, incluso aquellos que no se hayan leído la novela, tradicionalmente siempre se nos ha presentado al Dr. Jekyll como una persona civilizada, culta, inteligente, educada, etc... Por el contrario, su otro yo, autonombrado Hyde, se muestra como un monstruo no sólo por sus modales toscos, sino también por su apariencia, brutal y salvaje. Dicho de otro modo, ambos representan las dos caras de la misma moneda. Los dos extremos de una sola persona. El bien y el mal.

En "Las dos caras del Dr. Jekyll", la diferencia entre Jekyll y Hyde o, lo que es lo mismo, entre la parte buena y la parte mala no es tan clara.

Por una parte, tenemos al Dr. Jekyll, un tipo de apariencia patética y descuidada, que parece que el estar tanto tiempo encerrado en su laboratorio le ha llevado a despreciar a la humanidad (niños incluidos) y, también, a descuidar las relaciones con sus seres queridos.

Por otra parte está Hyde, quien aquí, a diferencia de otras versiones, se nos presenta como un hombre mucho más guapo, atractivo y juvenil que Jekyll, con una labia y una picardía que su otro yo no tiene. Orgulloso, vanidoso e impulsivo, Hyde no duda ni un instante en aprovecharse de aquellos quienes le rodean. Tampoco se corta un pelo a la hora de contestar a alguien.

Aunque en un principio Jekyll dependa de Hyde para alcanzar sus fines, con el tiempo se arrepentirá y querrá deshacerse de su jovial y vengativa contrapartida. Y Hyde de él, puesto que ve a Jekyll como su principal enemigo a batir y, al mismo tiempo, como su mayor debilidad, puesto que el efecto de la transformación en Hyde no es eterno.

Jekyll/Hyde fue interpretado por Paul Massie, un actor muy desconocido. Aunque su actuación sea correcta, a veces tiende a sobreactuar, insuflando al film de un tono melodramático algo cargante.

Por otro lado, está la actuación de Dawn Addams como la señora Jekyll, una pelirroja que, aparte de ser de carácter fuerte y decidido, es bastante guapa. Hasta entonces, lo normal en la mayoría de este tipo de historias era encontrarse a una sufrida esposa que vivía el día a día encerrada en casa, viendo cómo su marido la ignoraba completamente en pos de sus experimentos. Pero en esta película el personaje de Kitty hace justo lo contrario. Llega la noche, y en vez de quedarse encerrada en casa, llorando contra la almohada porque su marido pasa de ella, o intentando convencerle inútilmente de que abandone sus investigaciones, se va a salones de baile con su amante.

En mi opinión, el mejor actor de todo el reparto es Christopher Lee. A pesar de asumir el rol de Paul Allen, el de un canalla adicto al juego y las apuestas, aún mantiene ese porte de la alta sociedad inglesa tan propio y, sobre todo, natural en él.

Ninguno de los tres personajes principales (cuatro si contamos a las dos personalidades del protagonista) es muy bueno o muy malo. Todos tienen sus pros y sus contras en su personalidad, lo que los convierte en personajes profundos. Esto hace que el film sea realista y gane en matices.

Centrándome en la parte técnica, tenemos una cuidada fotografía de Jack Asher y unos escenarios de Bernard Robinson que, aunque no sean tan buenos como los que salían en anteriores producciones de la Hammer, hacen que ese Londres del siglo XIX que se recrea en el interior de un estudio de grabación resulte creíble. Aunque hubiera agradecido que, a medida que avanza el film, los lugares que van visitando los personajes fueran más decadentes, en concordancia con el proceso degenerativo de Jekyll/Hyde. Cierto que vemos lugares por los que se mueve la escoria londinense, pero tan sólo durante unos pocos minutos de metraje.

Como les pasó a las primeras producciones de terror gótico de la Hammer, esta película no estuvo exenta de polémica. Concretamente, en una escena en la que vemos a una muchacha de buen ver y ligera de ropa bailando una danza exótica con una serpiente. Al terminar de bailar, se mete la cabeza de la serpiente en la boca. Esto último fue algo impactante e inesperado para los espectadores de la época. Además, hay otras escenas que escandalizaron a la crítica de principios de los 60, ya que las veían como un insulto a la decencia y a lo políticamente correcto.

En numerosos momentos, la historia está más cerca de los terrenos del drama que de los del género de terror. Esto hizo que el paso por taquilla de "Las dos caras del Dr. Jekyll" no diese buenos resultados. Posteriormente, se volvió a estrenar con otros títulos más llamativos, "Jekyll's Inferno" y "House of Fright". Desgraciadamente, continuó sin tener éxito.

"Las dos caras del Dr. Jekyll" es, en mi opinión, y a pesar de su alto contenido melodramático, una de las grandes películas de la Hammer. No llega al nivel de las mejores cintas de Terence Fisher; pero, aún así, es una producción más que notable que, lamentablemente, ha sido olvidada por muchos.

Imágenes:























2 comentarios:

Javier Simpson dijo...

Sí, en lo del aspecto del personaje hay una transgresión del original con su interés, lo mismo que ocurre en la de El Dr Jekyll y su hermana Hyde, peli que aún no he visto, pero a la que le tengo muchas ganas. En unos cuantos blogs amigos, uno de ellos creo que el de Raül, la recomendaron.
Esta peli que nos traes, Roy, a mí me entretuvo bastante. Tiene muchas de los aspectos que me gustan de la Hammer, y Fischer no deja de hacer un buen trabajo, como es costumbre en él. La elegancia sigue siendo marca de la casa, y una puesta en escena clásica y equilibrada. Fischer cuenta las historias de un modo tremendamente ameno y fluido. Estas pelis se ven con una facilidad pasmosa.
Creo que de las versiones que he visto del personaje en cine, la que más me convenció fue la maravillosa Dr Jekyll y Mr Hyde, de Victor Fleming, sí, sí, ese que dirigió una película que pocos de nosotros conocemos: Lo que el viento se llevó :-P
Tracy en la peli está increíble, e Ingrid Bergman es una maravilla. Supongo que la habrás visto, Roy.

Un saludo. Muy buena entrada.

Roy D. Mustang dijo...

Muchas gracias por tu extenso comentario, Javier :).

Pues fíjate tú, que no sé si llegué a ver la versión de Victor Fleming. Creo que es un buen momento para verla, más teniendo en cuenta lo que tú opinas de ella.

¡Un saludo!