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miércoles, 13 de junio de 2012

La máscara del demonio




Valoración personal: 9/10.

Ficha técnica:

Título: La máscara del demonio

Título original: La maschera del demonio (Black Sunday)

Año: 1960

Duración: 87 min.

País: Italia

Director: Mario Bava

Guión: Mario Bava, Ennio De Concini, Mario Serandrei (Historia: Nikolai Gogol)

Música: Roberto Nicolosi & Les Baxter

Fotografía: Mario Bava (B&W)

Reparto: Barbara Steele, John Richardson, Andrea Checchi, Ivo Garrani, Arturo Dominici, Enrico Olivieri, Antonio Pierfederici, Tino Bianchi, Clara Bindi, Mario Passante, Renato Terra, Germana Dominici

Productora: Galatea Film / Jolly Film / Alta Vista Productions

Género: Terror. / Edad Media. Brujería. Vampiros. Siglo XVII.

¿De qué va?:

En la Rusia medieval, la princesa Asa Vajda (Barbara Steele) y su criado y amante, llamado Igor Javutich (Arturo Dominici), son condenados a muerte en la hoguera por la Santa Inquisición por haber practicado brujería, entre otras prácticas inmorales. Atada a un poste de madera, la joven bruja jura vengarse de los descendientes de aquel quien la ha sentenciado a muerte, que no es otro que su propio hermano mayor. Tras esto, un verdugo le pone una máscara de hierro que por un lado tiene la apariencia de un demonio y por el otro está llena de afiladas púas. Cuando se disponen a quemarla, se desata una tormenta y todos los allí presentes huyen del lugar. Dos siglos después, por ese mismo lugar pasa un carruaje en el que viajan el doctor Thomas Kruvajan (Andrea Checchi) y su ayudante, el doctor Andre Gorobec (John Richardson), quienes se dirigen a un congreso en Moscú. Desgraciadamente, tienen un accidente cerca de la cripta en donde se hallan los restos del cadáver de Asa, quien resucita al entrar en contacto con la sangre de Thomas. De esta forma, Asa comienza su tan ansiada venganza contra aquellos quienes la condenaron a la hoguera en el pasado... Para ello, deberá poseer el cuerpo de una joven e inocente descendiente suya que físicamente es igual que ella.



Comentario:

Como muchos de vosotros sabréis, amigos lectores, durante la primera mitad de los 60 hubo tres grandes corrientes de terror gótico en el mundo: la inglesa, con la Hammer y su revitalización y puesta al día de los mitos clásicos de la Universal; la estadounidense, con Roger Corman y su ciclo dedicado a la obra de Edgar Allan Poe; y la italiana, con cineastas como Mario Bava y Riccardo Freda a la cabeza.

A finales de los 50, Mario Bava ya contaba con un extenso currículum como director de fotografía y técnico de efectos especiales, entre otras labores relacionadas con el mundo del cine. Además, ya había hecho sus pinitos como director finalizando algunos proyectos que comenzó a dirigir su compatriota Riccardo Freda, aunque luego Bava no apareciese acreditado en ellos. Ejemplos de ello son "I vampiri" (1956, Ricardo Freda), considerado por muchos como el primer film de terror de origen italiano, o "Caltiki, il mostro inmortale (1959, Ricardo Freda).

Fue en 1960, tras completar el rodaje de "Caltiki, il mostro inmortale", cuando los productores le pidieron a Bava que dirigiera un film sobre vampiros como los que se estaban realizando por aquel entonces en tierras británicas. De esta forma, comenzó el rodaje del primer largometraje que dirigió de principio a fin: "La máscara del demonio".

Basada en el relato del escritor ucraniano Nicolai Gogol titulado "El viyi", "La máscara del demonio" está considerada como una de las mejores producciones de terror gótico de la historia y, además, una de las más influyentes del género (es la peli favorita de Tim Burton). A día de hoy, esta producción ha resistido bien el paso del tiempo y no ha perdido fuerza en muchas de sus imágenes.

La forma en que se inicia la cinta, aparte de ser una introducción perfecta para adentrarnos en el oscuro y tenebroso mundo en el que se desarrolla la historia, me parece sublime y extremadamente perturbadora para la época. Es uno de los mejores comienzos de toda la historia del cine de terror clásico que he visto, por no decir el mejor. De lo que estoy seguro es de que es el más impactante.

En dicho comienzo, asistimos a una escena en la que la Santa Inquisición se dispone a quemar a la bruja y villana de la historia, interpretada por una hipnótica Barbara Steele. Tras escuchar la maldición por parte de la condenada, vemos como un verdugo de aspecto imponente y brutal se acerca a ella sosteniendo en sus manos una máscara que por un lado tiene rostro de demonio y por el otro está llena de clavos. Por supuesto, nosotros, los espectadores, vemos el lado de los clavos acercándose lentamente a la cámara por medio de una vista en primera persona. O sea, vemos lo que la bruja ve, para posteriormente ver el momento en el que con un mazo le ponen o, mejor dicho, le insertan brutalmente la máscara...

Inolvidable, una escena simplemente inolvidable y muy, pero que muy truculenta para ser de un film de 1960. Por esto último la cinta fue censurada en distintos países y estuvo prohibida en Inglaterra hasta 1968 (para que luego digan que la Hammer era lo más transgresor de aquella).

A lo largo de la cinta, hay escenas que a día de hoy siguen llamando bastante la atención, como aquella en la que la máscara del cadáver de Asa es retirada, y, tras la máscara, vemos un rostro con las cuencas de los ojos vacías, llenas de gusanos moviéndose a través de un líquido asquerosamente putrefacto; o aquella otra escena en la que vemos al criado de Asa, el perturbador Igor Javutich (lograda actuación de Arturo Dominici), emergiendo de la tierra de la misma forma que cientos de zombies lo harían años después, en décadas posteriores.

Como todo el mundo sabrá, el principal punto fuerte de "La máscara del demonio" es su cuidada ambientación, totalmente deudora de los films de terror de la Universal de los años 30, los cuales, a su vez, tenían una estética claramente influenciada por el expresionismo alemán de los años 20. Cuesta creer que estemos ante una producción de bajo presupuesto, ya que escenarios como el oscuro y neblinoso bosque, la ruinosa y decrépita cripta de Asa o el tenebroso castillo de los Vajda fueron recreados con pocos medios en el interior de sets de rodaje; pero están tan bien hechos que uno tiene la impresión de que no son escenarios, sino localizaciones de verdad.

El espectador es absorvido por la onírica, bella e inquietante atmósfera que se crea en los distintos escenarios, sobre todo en el del bosque. Uno tiene la sensación constante de que algo acecha en el interior de ese inhóspito paraje, el cual parece una versión oscura, deformada y en glorioso blanco y negro del típico bosque de un cuento infantil.

La verdad es que, si me paro a pensarlo, "La máscara del demonio" bien podría considerarse un atmosférico y macabro cuento de terror gótico (con pseudopríncipe azul, bruja y princesa incluidos), ya que su argumento es bastante sencillo y, en absoluto, nada del otro mundo.

Por supuesto, no me puedo olvidar de la actuación de Barbara Steele, quien,  en parte gracias a este film, se convirtió en todo un icono del cine de terror que nada tenía que envidiar a otros actores de la talla de Boris Karloff, Peter Cushing o Vincent Price. En "La máscara del demonio" su papel es doble. Por un lado, tenemos su actuación como la demoníaca bruja Asa, cuya mirada a través de sus grandes y expresivos ojos denota odio y vileza; y por otro, tenemos su interpretación como la dulce e inocente Katia, quien, a través de su mirada, refleja bondad, soledad y, sobre todo, miedo.

Muy pocos actores o actrices logran cumplir de forma tan sobresaliente y eficiente con dos roles simultáneos en un mismo film, más si esos dos papeles coinciden en una misma escena, lo cual ya de por sí es algo difícil. Es una tarea que, a lo largo de la historia del género, muy pocos actores han conseguido llevar a cabo con tan excelentes resultados; actores como Vincent Price en "El palacio de los espíritus" (1963, Roger Corman), entre otras tantas producciones, o la señorita Steele en la presente película, quien demostraba, con creces, que podía ser igual de polifacética que el bueno de Vincent, con quien coincidiría dos años después en la más que notable "El péndulo de la muerte" (1961, Roger Corman).

Brujería, posesiones, vampirismo, familias malditas en plena decadencia e inquisición son algunas de las temáticas que se dan cita en "La máscara del demonio", un auténtico clásico del cine de ayer y hoy que marcó el nacimiento de la conocida escuela del terror italiano. De visionado obligatorio para todo aquel al que le guste el género, sin duda.

Imágenes:



























2 comentarios:

Raül Calvo dijo...

Obra maestra de Bava.

Roy D. Mustang dijo...

Je, je, pues sí. La verdad es que poco más se puede decir sobre ella.