ATENCIÓN, AVISO PARA HISPANOHABLANTES: RECOMIENDO ENCARECIDAMENTE VER LAS PELÍCULAS Y SERIES AQUÍ RESEÑADAS EN VERSIÓN ORIGINAL SUBTITULADA EN ESPAÑOL (V.O.S.E.)

domingo, 5 de febrero de 2012

La bestia con cinco dedos


Quizás muchos conozcáis a Cosa, esa mano viviente tan cachonda que salía en "La familia Addams" y hacía cosas como darle cigarros a Gómez, el patrón de tan pintoresca familia... Pues, para mi sorpresa, dicha mano estaba basada en un monstruo cinematográfico más; uno bastante desconocido, si se le compara con otros de la talla de Drácula o el monstruo de Frankenstein. Su primera aparición fue en "La bestia con cinco dedos", película de 1946 producida por la Warner Bros.

En los años 40, el cine de terror escaseaba. Por un lado, estaban los estudios de la Universal estrenando, incansablemente, secuelas de sus monstruos y por otro, estaba la RKO con Val Lewton a la cabeza en lo que a cine de serie B se refiere. "La bestia con cinco dedos" podría situarse, en lo que a calidad y temática se refiere, entre ambas productoras ya que, por un lado, tiene esa capacidad de sugerir tan propia de los films producidos por Lewton y por otra parte, elementos propios del cine clásico de monstruos de principios de los 30.


Ficha técnica:

Título: La bestia con cinco dedos

Título original: The Beast with Five Fingers

Año: 1946

Duración: 88 min.

País: Estados Unidos

Director: Robert Florey

Guión: Curt Siodmank (Historia: William Fryer Harvey)

Música: Max Steiner

Fotografía: Wesley Anderson (B&W)

Reparto: Peter Lorre, Robert Alda, Andrea King, Victor Francen, J. Carrol Naish, Charles Dingle, John Alvin, Pedro de Cordoba, Patricia Barry

Productora: Warner Bros. Pictures

Género: Terror. Intriga.


Al igual que otros largometrajes de monstruos, ésta tenía su origen en la literatura, en un relato de William F. Harvey. Además, estaba inspirada en la novela "Las manos de Orlac", de Maurice Renard; novela que ya tuvo su adaptación cinematográfica en 1935, protagonizada, al igual que la presente película, por un Peter Lorre que estaba que se salía en su papel.

A la dirección de la cinta estaría Robert Florey, director que ya había aportado su granito de arena al género, a principios de los años 30, con "El doble asesinato en la calle Morgue". A los guiones estaría Curt Siodmack, quien, en los años 40, se había ocupado de escribir en más de una ocasión guiones para la Universal en las innumerables secuelas de sus mitos monstruosos.

La historia comienza presentándonos a Conrad Ryler (Robert Alda), un músico con un modo de vida propio de un vividor, que se gana la vida estafando por medio de falsas antigüedades a los turistas que llegan a la villa italiana en donde vive. Su hogar, una mansión, es propiedad de Francis Ingram (Victor Francen), un pianista que tan sólo puede mover su mano izquierda, con la que no ha perdido ni un ápice de habilidad al piano. Ingram se encuentra enamorado de su enfermera, Julie Holden (Andrea King), a la cual, en un principio, contrató solamente para que le cuidara. Así mismo, con el adinerado pianista vive Hilary Cummins (Peter Lorre), hombre que fue contratado como secretario de Ingram, pero que con el tiempo fue olvidado por éste, cosa que a él no le importa en absoluto, ya que así puede centrarse durante más tiempo en estudiar los libros sobre astrología del dueño de la mansión.

Todo parece ir bien, pero Conrad y Julie planean marcharse del país, empezar una nueva vida en el extranjero. Hilary les oye conversar sobre esto, y dicho plan como que no le hace ninguna gracia ya que, si se van, no le quedaría otra que volver a atender durante todo el día a Ingram.

Misteriosamente, esa misma noche, Ingram es asesinado, tirado por las escaleras de su casa. A la mañana siguiente, se presentan sus dos únicos familiares, padre e hijo, reclamando sus derechos como herederos. El abogado del fallecido Ingram les dice que la víctima dejó escrito en su testamento que todas sus posesiones irían a parar a su enfermera, convirtiéndose, así, en la principal sospechosa del crimen. Sin embargo, poco tiempo después, el abogado es asesinado en condiciones misteriosas; además, ven que la cripta en donde se halla el cadáver ha sido saqueada por alguien y que, a pesar de no haber robado nada, al cadáver de Ingram le falta la mano... ¿quién puede haber sido el asesino del abogado? ¿Uno de los allí presentes, o el fantasma de Ingram que se ha reencarnado en su amputada mano?


Puede que me haya extendido mucho contando el argumento del film (de hecho, puede no; me he extendido), pero es que era inevitable. Uno de los principales defectos de "La bestia con cinco dedos" es que, hasta llegar a la mitad de metraje, los hechos no arrancan de verdad. Hasta entonces, y a pesar de la agilidad con la que se suceden las escenas, nos sentimos como si estuviésemos viendo una película en la que no pasa absolutamente nada... Se emplea demasiado tiempo en presentarnos a los personajes, en indicarnos el papel de cada uno, etc. Es cuando Ingram es asesinado cuando el argumento parece tornarse en un film de intriga y de suspense, en el que lo más importante es averiguar por qué fue asesinado y quién es el asesino.


Al llegar a la mitad del film, justo cuando se inspecciona la cripta y los personajes principales ven que a su fallecido benefactor le falta la mano, éste cambia no sólo en su temática, la cual pasa a estar más orientada hacia el horror que hacia la intriga y el suspense, sino también en la ambientación y en la banda sonora (a cargo del grandioso Max Steiner, y digo grandioso porque fue el que compuso la banda sonora de "King Kong").

Con una forma de sugerirnos en todo momento que en esa mansión hay algo más, algo en forma de pequeña bestia asesina con cinco miembros para desplazarse y para matar, se añaden elementos propios del cine de terror clásico, así como escenarios; el cementerio, los árboles movidos por el viento susurrante, la oscura mansión envuelta en la penumbra en la que algo misterioso y sobrenatural acecha, la villa europea anclada en pleno siglo XIX que le da ese toquecillo de historia que se desarrolla en un lugar lejano (siempre y cuando uno no sea italiano), etc...


Y, cómo no, es a partir de ese momento cuando el actor Peter Lorre comienza a actuar como la leyenda del cine de terror que es. Sin duda, este actor de origen austrohúngaro, que nada tiene que envidiar a otros de la época, se ha ganado a pulso el entrar en el panteón de grandes actores del género. Con sus ojos saltones, su capacidad de cambiar de un carácter que transmite tranquilidad a otro propio de un loco histérico de lo más violento, Lorre vuelve a deleitarnos con uno de sus grandes papeles, encarnando al secretario Hilary, un tipo que, de tanto estudiar astrología y ciencias ocultas relacionadas con el destino, parece haberse vuelto completamente loco (a todo esto, siempre pensé que Hilary era nombre de mujer).

Una cosa que me llamó bastante la atención es que ya en "Las manos de Orlac" Lorre había sido el villano en cuestión. Aquí, una vez más, en una historia que parece girar en torno a una mano diabólica, por así decirlo, éste vuelve a asumir el papel de villano. O, mejor dicho, de sospechoso, ya que no sabremos hasta el final quién orquestó la muerte del propietario de la mansión.


Un final que desemboca en una conclusión que, en mi opinión, sobra (podéis seguir leyendo, no lo voy a desvelar, opinaré sobre él de tal forma que no haga spoilers). Solo diré que en él todo el protagonismo recae sobre el comisario Ovidio Castanio (J. Carrol Naish), actor que quizás es el mejor de toda la película, con permiso de Peter Lorre, claro está. Castanio desvela todo el crimen, todos los misterios que se nos han ido presentando desde el asesinato. Pero, tras esto, en los minutos finales, este personaje, dirigiéndose al público, se pone a bromear sobre la película, ¡incluso parece que se está burlando de los espectadores y del cine de monstruos en general!

Esto era prueba más que suficiente de que el género de monstruos, así como de terror gótico, estaba en horas bajas; tan bajas que no se tomaba en serio ni a sí mismo (películas como "Abbott y Costello contra los fantasmas" lo demostrarían de forma más clara). No sería hasta finales de los años 50, con la renovación de los mitos clásicos por parte de la productora británica Hammer, cuando éstos volverían a resurgir como nunca. De momento, por aquel entonces, hasta principios de los 50, no se hicieron películas de terror verdaderamente reseñables. Y, aún así, cuando llegaron los 50 el género se embarcó en una forma de hacer terror mezclándose con la ciencia ficción y los nuevos miedos de la sociedad de la época post II Guerra Mundial, dando lugar a muchas películas de las que hablaré gustosamente muy, pero que muy pronto.


En fin, cierto es que el cine de terror estuvo en horas bajas durante los años 40... Pocas películas se estrenaron, pero siempre había algo que ver, como por ejemplo "La bestia con cinco dedos", una película recomendada por su ritmo, el cual hace que se nos pase rápido, su repentino giro argumental a la mitad de metraje, y por la actuación de Peter Lorre, claro está. Recomendada no sólo como un gran clásico, sino también como puro entretenimiento made in the 40s.

Valoración personal: 6/10.

5 comentarios:

El Tipo de la Brocha dijo...

Aprovechando que mencionas a la Hammer, ¿el ciclo de terror va a llegar tan lejos? Están a punto de sacar sus producciones más populares en Blu-ray, aunque las mejores ya están en un pack en DVD.

Roy D. Mustang dijo...

Por supuesto que llegará tan lejos, faltaría más jeje.

¿¡En Blu-ray!? Por favor, necesito más info. El otro día comentaba que de sacar todo el catálogo de Hammer en Blu-ray, yo me compraría la mayoría de las películas.

Javier Simpson dijo...

Suena a fantástico de terror puro y duro, con un Peter Lorre grande en el género. Me suelen gustar estas cintas de terror, así como las que se hicieron más tarde con la renovación e impulso que le dio la factoría Hammer a un tipo de pelis parecidas.

Un saludo, Roy. Buena reseña

El Tipo de la Brocha dijo...

Aquí tiene más información, caballero: http://www.mubis.es/noticias/la-hammer-anuncia-la-restauracion-de-sus-clasicos-en-blu-ray.

Roy D. Mustang dijo...

@Javier Simpson: eso es que Ud. tiene buen gusto.

@El Tipo de la Brocha: gracias, me has alegrado el día, la semana y el mes.