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miércoles, 11 de enero de 2012

La mansión de Drácula




Séptima parte de Frankenstein. Aunque poco tiene que ver esta supuesta secuela con Frankenstein. De hecho, en el título no aparecía ni su nombre. Tras "House of Frankenstein" (conocida aquí, en España, bajo el curioso título de "La zíngara y los monstruos"), al año siguiente los de la Universal volvieron a realizar otro crossover entre los protagonistas de sus films de terror, otro cóctel de monstruos. "La mansión de Drácula", de todos los films de monstruos de la Universal, demuestra ser, con diferencia, el peor de todos.

El monstruo de Frankenstein fue creado en 1931, en "El Doctor Frankenstein", y tanto esta primera parte como su secuela, "La novia de Frankenstein", aparte de estar basadas en las novelas de Mary Shelley, demostraron ser unas películas sobresalientes. Su tercera parte, a finales de esa misma década, "La sombra de Frankenstein", tampoco estaba nada mal; pero fue en el momento en el que se decidieron a hacer una cuarta parte cuando la calidad comenzó a descender poco a poco, hasta tocar fondo con "La mansión de Drácula".


Ficha técnica:

Ficha técnica:

Título: La mansión de Drácula

Título original: House of Dracula

Año: 1945

Duración: 67 min.

País: Estados Unidos

Director: Erle C. Kenton

Guión: Edward T. Lowe Jr. (Personajes: Bram Stoker, Mary Shelley)

Música: William Lava

Fotografía: George Robinson (B&W)

Reparto: Lon Chaney Jr., John Carradine, Martha O'Driscoll, Lionel Atwill, Onslow Stevens, Glenn Strange, Ludwig Stössel, Jane Adams

Productora: Universal Pictures

Género: Terror. Fantástico. / Vampiros. Drácula. Hombres lobo. Monstruos.


"La mansión de Drácula", al igual que su antecesora, estuvo dirigida por Erle C. Kenton y guionizada por Edward T. Lowe. Aquí demuestran, con creces, que la fórmula de mezclar a distintos monstruos estaba ya más que agotada. Eso, o que no les apetecía contar nada más. Pero el trabajo es el trabajo, y las órdenes, a veces, vienen de arriba.

John Carradine volvía en el papel de Drácula, Lon Chaney Jr. en el del hombre lobo (el que fuera su mejor papel), y en cuanto al monstruo... tenemos a un tal Glenn Strange, que apenas hace nada.

La historia parte de un concepto, ya de por sí, estúpido. Todos sabemos que a Drácula le encanta ser un vampiro, así que ¿desde cuando ansía librarse de su condición de vampiro? (sí, la película va de que el hombre lobo y Drácula acuden a un doctor para liberarse de sus respectivas y sobrenaturales naturalezas).

Además, las vueltas de tuerca en torno a la figura del conde y del hombre lobo son, igualmente, absurdas. Sin ir más lejos, el doctor al que acude el hombre lobo (que a saber por qué acude a él, con la de doctores que hay por el mundo) le da una explicación científica a su transformación en bestia lupina. Todos sabemos que el origen del hombre lobo es fantástico, así que cualquier explicación científica a su metamorfosis no tiene sentido; sobra. Sobre todo si dicha explicación nos dice, como es el caso, que el motivo por el que uno se transforma en hombre lobo es debido a la presión que ejerce el cráneo sobre el cerebro, sumado a un estado mezcla de autohipnosis a la hora de mirar la luna llena.

Los hechos parecen no tener continuidad alguna respecto a los anteriores films. Drácula y el hombre lobo morían en "La zíngara y los monstruos"; sin embargo, aquí se nos aparecen vivos de nuevo, sin explicación alguna. Uno se piensa que estamos ante un reinicio en la historia, un reboot; pero no, porque luego vemos los restos del monstruo de Frankenstein en el lugar en donde "murió" en el anterior film.


Al argumento absurdo se le suma una estructura argumental un tanto extraña. Por el título y los carteles promocionales, a uno no le cuesta intuir que el protagonista será Drácula, y que éste vive en una mansión a la que acudirán el hombre lobo y el monstruo de Frankenstein, presenciando, de esta forma, una pelea entre monstruos como la que ya vimos en "Frankenstein y el Hombre Lobo". Sin embargo, nada de esto sucede. Como ya pasara en "La zíngara y los monstruos", en ningún momento vemos a más de un monstruo en pantalla. El guionista T. Lowe y el director C. Kenton decidieron repetir la misma estructura consistente en dividir la película en dos tramas claramente diferenciadas: una giraría en torno al hombre lobo, y la otra en torno a Drácula. Sólo que aquí ambas se van alternando hasta que, curiosamente, y al igual que en "La zíngara y los monstruos", Drácula muere antes de la mitad del film (y eso que su nombre estaba en el título; y eso que, al menos en un principio, parecía el protagonista).

Después de la muerte del conde, el doctor que le atendía sufre una extraña transformación en una especie de Dr. Jekyll, alternando una y otra vez su parte buena con su parte malvada... No sé que es peor, si el hecho de que la Universal cogiera disimuladamente al personaje de Jekyll/Mr. Hyde (cuyos derechos, por entonces, pertenecían a otra compañía) o la transformación del doctor; transformación que tiene su origen en que este personaje recibe una transfusión sanguínea de Drácula (en teoría, el doctor iba a curar a Drácula transmitiéndole su sangre. Pues no sé yo que tendría de sangre... como no tuviese agua bendita circulándole por las venas).


Las apariciones de Lon Chaney Jr. como hombre lobo, en conjunto, no duran más de unos pocos minutos; y el monstruo de Frankenstein no aparece mucho más tiempo que el licántropo... Aparece como unos dos minutos durante toda la película. De hecho, la escena final, que recuerda al clímax de "El fantasma de Frankenstein", reutilizó secuencias del film que acabo de citar.

Así mismo, vemos a los actores actuando con falta de motivación, sin ganas; tan agotados como el concepto sobre el que se sustenta el film, el de mezclar a monstruos que, una década atrás, tuvieron días mejores. Sólo hay que ver a John Carradine de Drácula; una actuación aburrida, irrisoria y, en definitiva, mala, que nada tiene que ver con la gran actuación que nos ofreció el húngaro Bela Lugosi, en 1931, en "Drácula".


En fin, una película aburrida, hecha sin ganas, y que demostraba bien claro que, ante los horrores que se estaban viviendo de aquella en relación a la II Guerra Mundial, estos monstruos de ficción, tratados de esta forma, más que miedo daban sueño.

Ah, sí, y el jorobado es una bella enfermera.

Valoración personal: 3/10.

4 comentarios:

Raül Calvo dijo...

Creo que leemos demasiado en estas películas (uno de mis peores defectos) que fueron echas con la única intención de hacer dinero sin considerar nada más. Además de que ahora podemos verlas seguidas y notar las inconsistencias entre ellas, cosa que no pasaba entonces: el cine en casa (no digamos la simple televisión) estaba todavía muy lejos (bueno, la tv menos).

En todo caso, tienes razón en lo que comentas, esta película no hay por donde cogerla. A no ser que seas un completista como yo, que me empeño en tenerlas todas.

Es interesante el hecho de que se intente encontrar una respuesta científica a la transformación del hombre lobo. Originalmente, los productores americanos no estaban seguros de que Drácula funcionara al representar una criatura sobrenatural que no existía en la realidad. En esta vena, la mayor contribución que los americanos parecen haber hecho al mito del vampiro es encontrarle explicaciones víricas y biológicas, eliminando todo elemento mágico (con excepciones como True Blood). Algo lamentable.

Roy D. Mustang dijo...

La verdad es que por entonces la gente, sobre todo los residentes de países implicados en la II Guerra Mundial, tenían más cosas de las que preocuparse que juzgar una película sobre monstruos.

Ahora que claro, eso no impidió que "House of Dracula" recibiese, ya de aquella, malas críticas...

Por cierto, a todo esto, que conste que me gustan las películas malas/cutres, siempre y cuando me diviertan. Ahora que si me aburren, como la presente... Pues como que no.

Old School Generation dijo...

No conocía la película, pero a tenor de lo que he leido, puedo considerarme afortunado por ello.
Genial la entrada, como siempre :)

Anónimo dijo...

Lo de que Drácula y el Hombre Lobo hayan resucitado tras morir en la peli anterior es fácil de explicar debido a su naturaleza sobrenatural. Una pena que no aprovecharan más a los monstruos.