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sábado, 25 de junio de 2011

Spider-man, de Stan Lee y Steve Ditko - Parte II


Esta es la segunda parte de tres artículos en torno al Spiderman de Stan Lee y Steve Ditko, una de las mejores etapas del personaje y, sobre todo, etapa definitoria del mismo. Si en la primera parte me centraba en los orígenes del personaje, en los problemas derivados en torno a su creación, etc... En esta segunda parte me centraré más en hablar del porqué del éxito de The Amazing Spider-man, única colección del arácnido por aquel entonces, del porqué algunos elementos tanto argumental como gráficamente introducidos en estas primeras historias han perdurado perfectamente hasta hoy en día, así como de los secundarios de la serie, tanto buenos como malos.


Hay comics que no importan los años que pasen, aunque uno sea consciente de que tienen más de 40 años, estos comics no envejecen, ni tampoco les pesan los años hasta el punto de que la lectura se haga pesada... Un ejemplo de esto es el Spiderman de Stan Lee y Steve Ditko, pues es el Spiderman definitivo, con permiso del inmediatamente posterior Spiderman dibujado por John Romita. Muchos superhéroes quedaron totalmente definidos muchos años (o incluso décadas) después de su creación. Asi, tenemos a Superman que tuvo que esperar a la película de los años 70, a Batman que tuvo que abandonar lo ridículo y las aventuras psicodélicas de los años 50 y 60 en pos de unas más oscuras gracias a autores como Denny O'Neil y Adams primero y Frank Miller después; o, centrándome en Marvel, tenemos a Daredevil y Iron Man, que tuvieron que esperar hasta principios de los 80 para ser totalmente definidos... Pero Spiderman, al igual que la otra gran colección de Marvel, los 4 Fantásticos, ya contó con unos origenes bien sólidos que le caracterizaban. La famosa fórmula de Stan Lee de introducir elementos y a ver si funcionaban y si no se reemplazaban por otros, aquí apenas se usó, ya que todo lo que se introducía funcionaba, y las piezas encajaban.

He mencionado a los 4 Fantásticos quienes, y ya en Marzo de 1963 y a raíz del éxito del Amazing Fantasy #15 (que bien podría haber sido la última y única historia del arácnido), compartían portada con Spiderman en el The Amazing Spider-man #1, toda una joya de cómic en el que Lee y Ditko nos recordaban lo sucedido en el primer cómic de Spiderman, para luego contarnos tres historias bien surtidas de contenido en las que las ruedas que formaban el entorno tanto de Spiderman como de Peter Parker comenzaban a girar, presentándonos a personajes secundarios como el jovial J. J. Jameson, gruñón propietario y jefe del Daily Bugle; al primer supervillano (o villano más bien) de Spiderman, que no era otro que el Camaleón; asi como nos contaban la historia en portada, en la que Spiderman, pensando que podía ganar dinero ejerciendo de superhéroe, visita a los 4 Fantásticos en su cuartel general con la intención de que le admitan para así tener un sueldo con el que poder mantener a su tía May y para que los dos pudiesen seguir adelante, ya que tras la muerte de tío Ben comenzaron los problemas económicos.

Hay gente que se pregunta el porqué tantos conceptos ideados durante esta etapa se han mantenido igual de frescos durante tantas décadas, hasta el punto de que incluso gente que no ha leido esta etapa los considera elementos básicos de Spiderman y de Peter Parker, intentando emular erróneamente esta etapa, en especial la parte referente al joven Peter Parker de estas historias. La principal razón de que estos conceptos se mantengan asi de inalterables es la idea básica y principal de la serie, la cual se ha mantenido hasta hoy en día atravesando vueltas de tuerca unas mejores que otras, la idea de darle un toque realista a la figura del superhéroe, de hacerlo más humano y consecuentemente más cercano al lector adolescente, a quien iban dirigidos estos primeros comics de Spiderman. Para la época ya habían demostrado los 4 Fantásticos lo que era el nuevo estereotipo de superhéroe "made in Marvel", el de una familia superheroíca, con problemas personales, etc... Pero los 4 Fantásticos en comparación con Spiderman eran unos auténticos privilegiados, unos marqueses dicho de otro modo, y su colección podría ser considerada una serie de superhéroes con toques de drama, pero la de Spiderman era ya directamente un drama o culebrón con toques superheroícos, como pronto demostraron estos dos autores...

Partiendo de lo anterior tenemos a Peter Parker, un personaje que, aunque ya se nos presentara en el Amazing Fantasy #15, es en The Amazing Spider-man la colección en donde Lee y Ditko, conscientes de que se hallaban ante un nuevo personaje clave de Marvel, comienzan a desarrollar poco a poco tanto a Peter Parker como a su entorno, dotandole a él y a los elementos que le rodean de profundidad, etc... Asi, sabemos que Peter Parker no sólo es rechazado por sus compañeros de instituto, quienes siguen las bromas pesadas del típico chulo de turno, Flash Thompson, que a su vez y contradictoriamente es el fan número uno de Spiderman y novio de la chica más popular del lugar, la rubia Liz Allen. Peter Parker, aparte de ser un marginado social que no tiene éxito con las chicas por culpa de sus compañeros y debido a su gran interés hacia el estudio de la ciencia, también tiene problemas económicos, y su tía May es demasiado anciana para trabajar y cuenta con una salud no muy buena que digamos... Si a eso se le suma que no puede recaudar dinero gracias a sus actuaciones como Spiderman puesto que ha de dar su verdadera identidad para poder cobrar legalmente (buenísimo aquel capítulo en el que a Spiderman le dicen algo así como: "¿esperas que extienda un cheque a nombre de Spiderman?"), y que ha de terminar sus estudios como le hubiese gustado a su difunto tio Ben, a Peter no le queda otra que ponerse a trabajar parcialmente para el Daily Bugle de J. J. Jameson como fotógrafo, haciendose fotos de si mismo disfrazado de Spiderman, figura enmascarada odiada y difamada por Jameson en sus editoriales, tachándole directamente de amenaza pública.

The Amazing Spider-man presentaba unos conceptos nuevos, revolucionarios y sobre todo cercanos al lector, siendo esto lo nunca visto hasta el momento hasta tal punto. Como el bueno de Spiderman decía a veces, y con cierto sentido del humor por no llorar: "me gustaría saber cuantos superhéroes han de llegar pronto a casa para cuidar de su tía", entre otras lindezas como por ejemplo las que decía cuando pillaba un resfriado por haberse dado un chapuzón a la hora de combatir contra un supervillano (¿un superhéroe que se pillaba constipados? ¿Que él mismo se tenía que coser a escondidas el traje cuando se le rompía? ¿Qué se preocupaba de llegar pronto a casa tras apresar a unos criminales porque al día siguiente tenía un examen? ¿Dónde se había visto eso?) Estaba claro que la vida de Peter Parker, sea con sus ropas de civil o con las mallas de Spiderman, no es que fuese un camino de rosas, pero una cosa que me llama la atención de dicho personaje es la capacidad que tiene para no deprimirse aún en los peores momentos, su capacidad para seguir adelante. Que ahora que recuerdo, una cosa que no han sabido llevar bien muchos guionistas en los últimos años (desde los años 90) es la personalidad de Peter Parker, haciéndole parecer más un auténtico y completo pringado que una persona con problemas cotidianos de diversa índole. Que una cosa parecen no saber estos guionistas, y es que tener problemas no hace a uno ser un pringado por naturaleza, a veces la vida es dura y todos pasamos etapas extrañas...

Sin duda, The Amazing Spider-man a pesar de no contar con un éxito inicial como el de los 4 Fantásticos (más tarde desbancaría a esta colección tanto en ventas como en popularidad), fue la serie Marvel en donde más se innovo, en donde más se exploto la conocida figura marveliana de "superhéroe con superproblemas". La vida de Peter Parker estaba tan llena de problemas que a veces Lee y Ditko daban un pequeño giro al timón para dotar a estas escenas de cierto humor negro, ya que no tenían tampoco la intención de que la serie se convirtiese en una tragedia. Cabe destacar también el escenario en donde se desarrollaban las aventuras de Spidey. Mientras que los 4 Fantásticos y otros superhéroes combatían contra enemigos provenientes del espacio exterior o contra amenazas surgidas del fondo oceánico en lugares tan distintos como variados, Spiderman era un superhéroe urbano, teniendo como contexto de sus aventuras la gran ciudad de New York (en donde también tenían su base de operaciones los 4F y otros superhéroes), y por ende sus enemigos solían ser los típicos pillos, ladrones y científicos locos que habían hallado un modo de tener unas habilidades especiales que rivalizaban con las de Spiderman. El que estas historias se desarrollaran en una ciudad tan famosa como New York en vez de en un lugar ficticio, o que Peter Parker viviese en el barrio de Greenwich Village, aportaba un granito más de realismo a las historias de Spiderman (me pregunto si algún chaval de la época imaginó a Spiderman balanceándose entre los edificios de esa ciudad, porque yo me lo imagino). Una cosa esta clara, y es que en The Amazing Spider-man, Lee y Ditko rompieron y desmontaron de forma brillante y sobresaliente todo tópico que pudiese haber hasta el momento relacionado con superhéroes, y el resultado es algo que ha permanecido hasta nuestros días, de la misma forma que han permanecido en torno a Peter, de una forma u otra, los secundarios creados en esta etapa como la tía May (si amiguitos, aún vive), Flash Thompson o Betty Brant, esta última el primer gran amor de Peter, con el que iniciaría una relación amorosa que pronto se tornaría en trío amoroso cuando Liz Allen comienza a interesarse por Peter, provocando los celos de Betty y de Flash... al mismo tiempo que la tía May quiere presentarle a Peter a la sobrina de su vecina Anna Watson: Mary Jane. El problema era el tema de la identidad secreta por motivos personales de Peter, y el fantasma de Spiderman que se interponía entre él y sus amores. Lo dicho, un culebrón con toques superheroícos.

Con un realismo asi, era lógico que tarde o temprano los lectores se interesaran más en saber como se desarrollaría y evolucionaría la vida de Peter, que en las aventuras de Spiderman contra el villano de turno. Llegó un punto en la serie en que las aventuras de Spiderman como enmascarado suponían más que cualquier otra cosa una forma que tenía Peter de evadirse de la realidad, de su vida normal. Y asi era, despegando los pies del suelo y columpiándose de edificio en edificio gracias a su red, un valiente y atrevido Spiderman se balanceaba con poses tan extrañas como innovadoras e impactantes por los cielos de New York; así como de la misma e igual forma y gracias a los lápices de Ditko, se enfrascaba en peleas en donde su figura, ágil y ligera, adoptaba las poses más variopintas en una sucesión de viñetas que como coreografía se llevaban la palma de lo original, ameno y divertido. Y es que otra de las cosas que me llamaban la atención de la dualidad Peter Parker/Spiderman era el comportamiento de éste en cuanto se ponía la máscara de Spiderman, comportándose incluso como si fuese otra persona, más alocada, y gastando en el peculiar "anonimato" que le ofrecía la máscara de Spiderman bromas mientras luchaba con el supervillano de turno; o a los que le difamaban, como bien se demostró cuando le ponía red pegajosa a J. J. Jameson en la silla de su despacho; o cómo se dejó caer en una fiesta de la Antorcha Humana, arruinándosela y dejándole en ridículo delante de las chicas con las que se chuleaba el joven miembro del cuarteto marvelita.

Y que decir de esas peleas contra el supervillano estrella de turno, en las que no era raro ver tras su finalización como Spiderman era perseguido por la policía (motivada cual jauría de perros por los editoriales y la mala fama que Jameson creó en torno al personaje). Aunque el amistoso vecino aránico hubiese salvado la ciudad de un peligroso criminal, seguía siendo considerado una amenaza enmascarada más, al contrario que otros superhéroes. Era increíble el odio (o envidia) que le tenía Jameson a Spiderman, y la capacidad innata que tenía de deformar la realidad en torno al pobre arácnido gracias a los medios de comunicación y a sus obsesivos y repetitivos titulares de "Spiderman: ¿héroe o amenaza?" Lo contradictorio del asunto es que, gracias a estos editoriales contra él mismo, Peter Parker se ganaba la vida sacándose un poco de dinero y así podía continuar tanto ayudando en casa como en sus estudios. Esto era uno de esos elementos que hacían de la dualidad Peter Parker/Spiderman algo tan interesante, esa curiosa simbiosis de dependencia entre los dos alter ego del mismo personaje, algo que en no pocas ocasiones le llevaría incluso a enfrentarse consigo mismo.

Como ya he dicho, la serie contaba con unos secundarios de lujo, todos ellos bastante carismáticos. Tanto aliados superheroícos de otras colecciones de Marvel, como secundarios en la vida diaria de Peter Parker, asi como una galería de villanos tan famosa como reconocible. Y es que no olvidemos que, aunque llegara un punto en el que al lector le diese la sensación de estar leyendo un cómic en el que se le diese más importancia al personaje de Peter Parker, al fin y al cabo el cómic se titulaba The Amazing Spider-man, y por ende el protagonista era el alter ego del joven adolescente. En su faceta superheroíca, le veíamos siendo comparado a menudo en sus primeras historias con los 4 Fantásticos, representados éstos mayoritariamente por su joven integrante, la Antorcha Humana. De hecho, las apariciones de la Antorcha Humana en la colección eran tan numerosas que a veces daba la sensación de que no sólo era una estrella invitada de otra colección de Marvel, si no también un secundario más de la serie.

Las distintas y primerizas apariciones de la Antorcha Humana, quien compartió portada con Spiderman no una ni dos, si no más veces, tenían unos objetivos bien claros... El primero, aumentar las ventas de la colección, ya que a pesar del éxito arrollador que luego tendría Spiderman, al principio tanto Lee como Ditko tenían sus dudas sobre si esto sería posible, asi que prefirieron asegurarse de que la serie tendría dicho éxito incluyendo de forma regular como invitado de lujo al miembro más popular de los 4F en las historias de Spiderman, puesto que dada su condición de adolescente, encajaba bien en las historias de Spiderman como un secundario más. El otro objetivo era el mostrar de forma clara las diferencias tan obvias entre Johnny Storm y Peter Parker, bastante atractivas a ojos del lector. Mientras Peter Parker tiene todos los problemas mencionados anteriormente, Johnny Storm tiene de todo: no estudia y le va bien, le mantienen sin problemas, todo el mundo le adora como la Antorcha Humana, no tiene problemas en ocultar su verdadera identidad, y las chicas le adoran... De ahi que Spiderman y la Antorcha fuesen unos superhéroes adolescentes que chocaban bastante entre sí (aunque en el fondo eran buenos compañeros).

En cuanto a los villanos, que decir de ellos... Algunos son tan famosos como el propio Spiderman, unas némesis perfectamente reconocibles. En un principio, los villanos (que dicho sea de paso, no tenían en absoluto una franja de edad cercana a la de Spiderman) respondían a nombres relacionados con el mundo animal, ya que sus habilidades eran las del animal que también daba nombre a su alter ego. Asi, teníamos e enemigos como el primerizo Camaleón, el Buitre, el Lagarto, el Escorpión el Doctor Octopus, así como hasta a un cazador ruso de nombre Kraven. También había enemigos con unos poderes más de naturaleza elemental, como el Hombre de Arena, el Hombre Ígneo o Electro, así como enemigos con un diseño muy propio de Ditko como el mismísimo Misterio, sin ir más lejos. Por supuesto también estaba el que sería la némesis de nuestro protagonista, el Duende Verde, de quien prefiero hablar más a fondo en el próximo artículo...

Pero no olvidemos que, independientemente de las amenazas a las que se enfrentara Spiderman, fuesen villanos tomados de otras series que con él no pegan ni con cola como el Doctor Muerte, o amenazas propias de la época como extraterrestres que tampoco tienen mucho que ver con la esencia y los ambientes por los que se mueve el personaje, también teníamos a enemigos que eran mafiosos. Estos mafiosos, más realistas que el resto de los villanos, solían aliarse con algún otro tipo con habilidades especiales de diversa índole. Asi, por citar unos pocos ejemplos teníamos a los enmascarados Gran Hombre y el Maestro del Crimen, ambos unos tipos con madera para ser líderes del hampa de New York, así como a los Forzadores, un trío de delincuentes que se servían de sus distintas técnicas de combate para reducir a Spiderman. Sin duda, contra este trío de delincuentes pudimos ver algunas de las mejores escenas de lucha en esta maravillosa etapa dibujada (y guionizada) por Ditko. Al ser unos enemigos de ambiente callejero, consecuentemente en estas historias veiamos a un Spiderman más urbano, más cercano a Peter Parker en cuanto a realismo. Sin embargo, el otro superhéroe de Marvel que acabó siendo más realista en cuanto a sus enemigos, así como en cuanto a planteamientos superheroícos sin salirse de la ciudad fue Daredevil. Solo hay que ver a su mayor enemigo, que tuvo su primera aparición en posteriores aventuras de Spiderman.


Gran parte de estos personajes, tanto secundarios, como aliados superpoderosos, o villanos, hacían su acto de presencia en el primer anual de la serie, el The Amazing Spider-man Annual #1, todo un auténtico especial en el que el Doctor Octopus formaba los 6 Siniestros, una alianza de enemigos a los que Spiderman ya había derrotado, formada por él mismo como líder, el Buitre, el Hombre de Arena, Kraven el cazador, Electro y Misterio. En dicho anual vimos de todo. Asistimos a escenas cotidianas en la vida de Peter Parker, vimos como Spiderman se integraba de forma definitiva en el Universo Marvel teniendo en las páginas de este número apariciones estelares de otros personajes de la compañía (hasta entonces sólo habían salido en la colección principal los 4 Fantásticos, un Hulk que se había quedado sin colección y un colorido y amarillento Daredevil), asi como unas míticas splash-pages en las que Spidey daba tanta rienda suelta a sus habilidades como Ditko al lápiz. Y que decir del segundo anual, en el que Spiderman se encontraba con la otra gran creación de Ditko, el Doctor Extraño, en una aventura que era, como dice el nombre de ese otro personaje creado por Steve, extraña.

Tan extraña como impactante, y es que una cosa esta clara; y esto es la habilidad que tenía Ditko de mostrarnos lo impensable, lo extraño, y al mismo tiempo hacerlo creíble o, más aún, hacerlo cotidiano y cercano al lector. Y esto último en Spiderman lo demostró de lo lindo, haciendo que simultáneamente admiráramos a un superhéroe tan raro y poco usual para la época como Spiderman a la par que nos interesásemos por la rutinaria y siempre en evolución vida del joven Peter Parker, ese superhéroe que como Stan Lee relataba a través de sus excéntricos diálogos: "¡Spiderman, el superhéroe que puedes ser tú!" Y es que Spiderman, por encima de todo, sigue siendo básicamente y al fin y al cabo un humilde adolescente normal y corriente, de nombre Peter Parker.

3 comentarios:

El Tipo de la Brocha dijo...

Lo malo de esta parte de la colección, que seguro que es sublime, es que no me gusta cómo está dibujado Spider-Man y eso es algo que siempre me ha echado para atrás. Supongo que me acostumbré demasiado pronto al dibujo de Romita Sr. y Romita Jr.

Eso sí, las cuatro viñetas de Spider-Man en acción con las flechas indicando el movimiento me han dejado pensando... ¿Eso se aprende en la escuela o con la experiencia? Menuda genialidad.

Arion dijo...

De pronto me he quedado con unas ganas enormes de releer mi colección de Spider-Man.

Saludos de un fan del cómic,

www.artbyarion.blogspot.com

Roy D. Mustang dijo...

@El Tipo de la Brocha: es lo que tiene Romita. Si Ditko sentó las bases tanto argumental como gráficamente, Romita terminó definiéndole (sobre todo gráficamente).

En cuanto a la viñeta de las flechas... yo creo que más bien es que es un genio, y no hay más je, je...

@Arion: bienvenido, Arion. El leer un artículo de algo que a uno le gusta mucho y darle un repaso a lo que se habla en él es algo normal, y si de lo que se habla es algo tan bueno como el Spiderman de Lee y Ditko, ¡qué mejor! Je, je.