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sábado, 10 de marzo de 2012

La masa devoradora




Tenía bastantes ganas de hablar de esta película... "La masa devoradora" es, claramente, una película de serie B, con un presupuesto limitado (de unos 120.000 $), que cuenta con un encanto especial... Una película encantadora, vamos. Todo lo que en ella sale tiene ese toque tan propio de los años 50... Al fin y al cabo, fue estrenada a finales de esa década y, además, estaba dirigida a un público adolescente, que buscaba películas que conectaran con ellos, con sus problemas; en definitiva, que fuesen más realistas. Me encantan esas películas de los años 50 protagonizadas por adolescentes. En ellas es en donde mejor se refleja el espíritu de los 50; espíritu que ya habréis podido ver en films como "El lágrima", de John Waters o, mismamente, en la primera parte de "Regreso al futuro". Y si a esas películas de adolescentes estrenadas en los 50 se les añade un monstruo, como en "I was a teenage werewolf", "I was a teenage Frankenstein" o como en la presente, pues mejor que mejor, ¿no creéis?

Para mí, la masa devoradora es un monstruo tan mítico como otros tantos, tales como las hormigas de "La humanidad en peligro", la criatura de "La mujer y el monstruo" o, incluso, como la criatura de "El Doctor Frankenstein". Esta película la vi de crío una vez que la estaban emitiendo a altas horas de la noche. Al verla, me sentí fascinado y aterrorizado a partes iguales... La idea de un monstruo sin forma definida y sin debilidad aparente, capaz de escurrirse por cualquier hueco, independientemente de su tamaño, que va por ahí arrastrándose y devorando todo lo que se topa por delante, sin importar el tamaño de lo que ingiere o si tiene vida o no, a la vez que con cada ingesta va aumentando de tamaño, me pareció algo tan escalofriante como fascinante.


Al poco de ver esta, en mi opinión, maravilla de film, me dio por añadir a este monstruo en mis juegos infantiles. ¿Cómo lo hice? Fácil; al principio usaba un blandiblú de esos, el cual no me salió muy bueno y, al poco tiempo, decidí sustituirlo por un porrón de plastilina. Lo malo era que luego mis juguetes (Legos y dinosaurios, en su mayoría) quedaban pringadísimos y con trozos de plastilina que no se quitaba ni de broma, así que cuando superé los siete años de edad, la peculiar masa devoradora de plastilina fue eliminada de mis juegos y pajas mentales infantiles. En fin, antes de que siga enrollándome más y más sobre la influencia que este monstruo tuvo en mi infancia, paso a hablar del film en sí, que, supongo, es lo que os interesará.


Ficha técnica:

Título: La masa devoradora

Título original: The Blob

Año: 1958

Duración: 86 min.

País: Estados Unidos

Director: Irvin S. Yeaworth Jr.

Guión: Theodore Simonson, Kay Linaker (Historia: Irving H. Millgate)

Música: Ralph Carmichael

Fotografía: Thomas E. Spalding

Reparto: Steve McQueen, Aneta Corsaut, Earl Rowe, Steven Chase, John Benson, George Karas, Lee Paton, Elbert Smith

Productora: Paramount Pictures

Género: Ciencia ficción. Terror. / Extraterrestres. Serie B.


La historia comienza con la típica escena nocturna, propia de las películas de los años 50 que se proyectaban en los autocines, de dos jóvenes adolescentes enrollándose en un descapotable, lejos de ojos curiosos, en las afueras de la ciudad, en el bosque. Mientras observan las estrellas, ven como una especie de cometa del espacio exterior se estrella cerca de donde ellos están. Un anciano que vive cerca del lugar del impacto se acerca a la zona, para descubrir que lo que ha ido a parar cerca de su hogar es un pequeño asteroide, proveniente del espacio, del que emerge una pequeña masa amorfa; una masa que se le adhiere al brazo y, poco a poco, le empieza a devorar. Steve Andrews (Steve McQueen) y su novia, Jane Martin (Aneta Corsaut), dan con él y, finalmente, le llevan al médico del pueblo. El problema vendrá cuando ambos jóvenes, en compañía de más chicos de su edad, tengan que convencer a las autoridades a las que tanto han fastidiado con sus bromitas de adolescentes de la amenaza de "la masa devoradora", nombre con el que llamarán a ese misterioso ser vivo que, desgraciadamente, se ha dado a la fuga.


"La masa devoradora" ha sido considerada, al igual que otros films como "El enigma... ¡de otro mundo!", una película que mezcla los géneros de ciencia ficción y terror. Tenemos a una amenaza venida del espacio exterior que, una vez en la Tierra, se dedica a sembrar el miedo allá por donde va, dejando un reguero de víctimas tras su paso (víctimas que no veremos de forma explícita en este film, puesto que tan sólo serán mencionadas). Como decía al principio del artículo, este monstruo me pareció, en su día, de lo más innovador. Y así fue en la fecha de su estreno, en 1958. Los creadores del mismo querían presentar en su historia a una criatura nunca vista, algo que no fuera el típico marcianito cabezón de piel verde y ojos grandes, querían algo verdaderamente terrorífico y, a la par, misterioso y extraño. ¿Y qué mejor que algo que no tiene forma para representar un sentimiento como el terror, que tampoco la tiene? De ahí surgió la masa devoradora, un curioso depredador interestelar que, en realidad, estaba hecho de silicona pintada.

"No, la masa no representa el final de la carrera de Bela Lugosi"

La historia comienza con una de esas melodías que son horriblementes pegadizas. Dicha melodía, la cual estuvo en el top-1 de éxitos musicales durante varias semanas, fue compuesta por Burt Bacharach y Hal David, aunque en los créditos fuese acreditada a Ralph Carmichael (esto fue debido a que los dos primeros tenían un contrato con la Paramount que les obligaba a renunciar a los derechos de todo lo que compusieran). Al escucharla, uno se piensa que a va a ver, más que una película de terror, una comedia de terror. Pero claro, en los años 50 la mezcla de terror y comedia era algo extraño (a no ser que uno hiciera como hizo la Universal y metiera a actores como Abbott y Costello en el reparto). Podríamos considerar a "La masa devoradora" un film de terror con algunos tintes de comedia, como por ejemplo ese viejo que, en el momento en el que comienzan a sonar las sirenas de alarma por toda la ciudad, se levanta de la cama y, tranquilamente, a ojos de su desconcertada esposa, le da por ponerse un casco de la I Guerra Mundial, como si hubiese estallado una nueva guerra... Bueno, antes de que se me olvide, he aquí la canción (a mi padre le ha gustado...):



Cuando vi de crío la película todos los actores me parecían iguales. Ya podían haber sido todos superestrellas que me habría dado igual, pues no me habría dado cuenta de ello y habría disfrutado igualmente de lo que veía. El caso es que el protagonista sí que era una superestrella. Bueno, mejor dicho, lo sería, ya que aquí tenemos a ese gran actor que es Steve McQueen en su primer papel (sí, el mismo que saldría en peliculones como "La gran evasión", "La huella" o "Papillon" haciendo de protagonista).

Tras volver a verme hace poco esta película, el ver que un tío de 28 años (que aparenta más) haga de protagonista adolescente, es algo que me ha desconcertado... O sea, ¿Steve McQueen de adolescente? Se nota a cien metros que no lo es... Eso era algo que se notaba mucho cuando Steve (me refiero al personaje, no al actor que, curiosamente, se llamaba igual que el personaje al que encarnaba), aparece al lado de su padre, un tío que, en realidad, tendría como unos diez años más que él... La verdad es que lo de la edad y la apariencia de este actor siempre me pareció curioso... Uno le ve en películas en las que saldría veinte años después, y luego le ve aquí, ¡y apenas ha cambiado! Será que el pobre actor envejeció antes de tiempo...

"McQueen, auténtico espíritu adolescente"

En cuanto al resto de personajes, tenemos a la actriz Aneta Corsaut haciendo de novia de Steve. Curiosamente, según he podido informarme, esta actriz se llevaba fatal con McQueen, y la escena del beso, que en el largometraje es la primera, fue la última que se rodó. En cuanto a su actuación... Pues he de decir que esta deja mucho que desear, ya que se tira todo el rato con la misma mirada perdida, mirando hacia el infinito... Al menos esta actriz, así como el resto de chavales, sí que dan el pego como adolescentes (aunque aparenten los 25 en vez de los 17). La verdad es que me pregunto qué les costaría coger a actores adolescentes de verdad. ¿Tan difícil era? ¿O es que, simplemente, no confiaban en la capacidad de actuación de una persona menor de 18 años? Bueno, de todas formas, se agradece que hubieran escogido a Steve McQueen en lo que sería su primer paso al estrellato.


En la película el tema principal a tratar, el cual impera a lo largo de todo el metraje, es el de la desconfianza que tenían los adultos en los jóvenes de la época. Muchos dicen que en los años 50 surgió la primera generación de jóvenes (rebeldes). Yo, personalmente, secundo esa afirmación. Eran rebeldes, malotes, sí; pero, al menos, no eran unos delincuentes peligrosos que ponían en peligro el orden público, ni cometían robos ni asesinatos (ni tampoco perdían la virginidad a los 12). Simplemente, se divertían gastando bromas aquí y allá. Pero claro, eran los años 50, y bromas como, por ejemplo, llamar al telefonillo de alguien por la noche, o al bar de Moe preguntando por alguien de nombre "soy" y de apellido "tonto del culo", pues era algo terrible.

"Teenagers de los 50 en la edad del pavo"

La verdad es que, a ciencia cierta, no sé como era la sociedad de aquella época. Yo sólo me baso en lo que veía en las películas. Partiendo de ahí, teníamos a los jóvenes que salían antes de la década de los 50 en los films, los cuales eran poco más que angelitos de comportamiento ejemplar... Curiosamente, a partir de los 50, comenzaron a ser algo así como los típicos rebeldes con chupa de cuero y tupé, que iban acompañados por muchachas de estética pin-up. A estos jóvenes les sucedieron los que en los 60 salían en los films o bien montando en moto, o bien consumiendo drogas (tan sólo hay que ver esos films de moteros como "Los ángeles del infierno" o "Easy Rider"). Y ya en los 70 y 80... pues ya salían más o menos como son hoy en día; se nos presentaban jóvenes que lo único que tenían en mente era alcoholizarse, drogarse y sexo, mucho sexo (tan sólo hay que ver una de las muchas películas de slashers de los 80 para comprobarlo).

"Prototipo de Biff Tannen tocándole las narices a McQueen"

En fin, volviendo a lo que decía al inicio del anterior párrafo, tenemos a los jóvenes de la ciudad en la que se desarrolla la acción; ciudad que, como es pequeña, cual Springfield de los Simpson, todos se conocen en ella. Estos jóvenes se dedican a gastar bromas a la policía y a cometer crímenes terribles para la época como saltarse un semáforo en rojo (¿hoy en día eso sigue siendo un crimen? Porque lo raro en una película es que NO se lo salten). Una vez estos descubren a la masa devoradora, engulliendo gente y demás, y dan la alerta, la policía se piensa que han ido un paso más allá a la hora de gastarles bromas. Vamos, que esto es como el cuento del pastor y el lobo. Que nadie les cree cuando deberían creerles. De todas formas, poco a poco, los adultos, en especial las autoridades, irán confiando en esa juventud. Y paso de reflexionar más sobre este aspecto del film puesto que estoy a punto de soltar algún spoiler para todo aquel que no lo haya visto así que, dicho esto, paso al siguiente punto a tratar.

"La desconfianza hacia los jóvenes es uno de los temas a tratar, entre otros..."

Volviendo a hablar de los personajes... Ya he dicho que lo de que McQueen aparente treinta y pico cuando, en realidad, por aquel entonces, tenía 28 años y cuando, en teoría, encarnaba a un chaval de 17, es algo que me supera. Pero lo que más me supera es la presencia y actuación de otros personajes que, al verles, era una de...: "¿esto es de coña, no?" Y no, no estoy hablando del viejo que mencioné unos cuantos párrafos más atrás... Hay una escena que es, simplemente, delirante. En ella, vemos como está la policía analizando un lugar en donde se ha producido la escena del crimen y, de repente, entra en la casa en la que se encuentran una vieja que se ocupa de la limpieza del lugar. La vieja parece delirar, o algo, y se empeña en limpiar la sala. ¡En limpiar la escena del crimen! La policía la insta a que se vaya, que es una señora mayor, que ha de descansar y que ya es muy tarde, etc... Pero la tía ni caso. En resumen, que asistimos a varios minutos de metraje viendo como la pobre mujer; qué digo, la demente ésta, se empeña en limpiar la casa, que está muy desordenada. Sí, se ha muerto alguien, y tal... ¡Pero la casa está desordenada!

"¡Ancianitas que chochean alterando la escena del crimen!"

Luego hay otro personaje que es una de: "¿pero y esto?" Sí, me refiero al hermanito de la novia de Steve. Un niño pequeño al que le vemos por primera vez en su hogar, en pijama y abrazado a un osito de peluche, preocupado por su hermana, ya que ella se dispone a salir de noche de casa para ayudar a su novio en el asunto de la masa asesina. Y vale, esta escena podría pasar desapercibida a pesar del absurdo e intrascendente diálogo que tienen, pero luego, después de que veamos como la masa irrumpe en los cines de la ciudad, vemos como el chaval se presenta de esta guisa delante del monstruo:

"¡Niños en pijama en la calle, a altas horas de la noche, atacando a monstruos con pistolas de juguete!"

Sí, en pijama y disparándole con una pistola de juguete. ¡Con dos pares! Ah, por supuesto, este ataque resulta ser completamente infructuoso, no afectando en absoluto a la masa.

He mencionado los cines de la ciudad... La verdad es que es un escenario bastante curioso. Esto es así porque, gracias a esa localización, vemos varios guiños hacia el cine de terror y de sci-fi. Tan sólo hay que ver el título de la película en cartelera, el cual hace alusión a un título alternativo de una película protagonizada por un Bela Lugosi en horas bajas, así como escenas de la película "Dementia", un film de terror de esa época. Además, vemos a la salida del cine un cartel de "Planeta prohibido", un clásico de la sci-fi cincuentera. Y bueno, lo mejor de los cines (o lo peor, según se mire), es el público. Todos los espectadores que se hallan allí metidos están viendo una película de terror, sí... ¡Pero la mitad de los allí presentes se están partiendo de risa!

"¡Ja, ja, ja! ¡Es gracioso porque matan gente...!"

Y no sé si sería por la emoción que les producía estar en un film, o yo qué sé, pero lo más delirante viene cuando la masa se carga al tipo que se ocupa de proyectar la película, y luego se escurre a través de unos agujeros, entrando en la sala de butacas. Lo siguiente que vemos es a los espectadores huyendo en estampida del cine. Lo normal sería que estos salieran gritando, con el horror reflejado en sus rostros, y tal... ¡Pero no, salen golpeándose como en plan broma los unos a los otros, con caras de emoción y con unas sonrisas que ni el logo de las patatas Matutano! Pongo algunas capturas de ese insólito momento:


"Todo felicidad. Ni en Disneylandia la gente se lo pasa tan bien..."

En fin, después de todo lo que he dicho, muchos pensaréis que "La masa devoradora" como película de terror, en lo de que a horrorizar se refiere, no resulta efectiva. La verdad es que, en su día, a mí me dio muchísimo miedo. Pero claro, si uno tiene más de diez años, dudo muchísimo que algo así de miedo... De todas formas, el film cuenta con algunos elementos propios de esas películas que, años después, se estrenarían a raudales y que estarían protagonizadas por adolescentes, como esas escenas oscuras en las que reina el silencio y en las que parece que, de repente, va a aparecer el monstruo, acompañado de una estruendosa nota musical, para sobresaltar al espectador. Me gustó mucho esa escena en la que Steve y su novia huyen en el interior de un supermercado de la masa, para ir a parar a un almacén lleno de patas de cerdo colgadas. Es como si se nos mostrara su situación actual y, al mismo tiempo, en lo que podrían convertirse al ser presa del monstruo alienígena que les persigue.


Mucha gente ha considerado a "La masa devoradora" como una crítica hacia el consumismo por el simple hecho de que la masa se dedica a atacar en lugares como una consulta (en los EEUU se paga por ir al médico), un supermercado o unos cines. De hecho, el escenario final es una cafetería (¿qué mejor en una película ambientada en los 50 que una cafetería?) La verdad es que, a veces, me sorprenden algunas reflexiones por parte de los espectadores... O, mejor dicho, esa necesidad que parecen tener por establecer paralelismos con la realidad con todo lo que ven... Es como si yo ahora digo que la masa devoradora representa... qué se yo, ¿que el exceso de silicona es malo? En fin...


Años después, a principios de los 70, y por increíble que parezca, se estrenó una secuela, dirigida por Larry Hagman y titulada "Beware! The Blob", la cual era bastante absurda (hay una escena en la que sale un tío viendo la primera película, ¿cómo se come eso?); pero, aún así, era algo divertida. En 1988, le llegó el turno a un remake de esos que se estaban haciendo en aquella década de películas de sci-fi/terror de los 50, el cual estaba dirigido por Chuck Russell y fue titulado, aquí, en España, con el acertado título de "El terror no tiene forma". Lejos de ser un remake mediocre, resultó ser todo lo contrario, reformulando el mito de la masa devoradora y haciendo que este monstruo fuese, de verdad, una auténtica amenaza. De esta forma, se nos presentaba un remake que, además de reformular el concepto original, como película de terror cumplía las espectativas de sobra, mucho más que la original. De hecho, junto con "La mosca" y "La cosa", entre otros remakes de películas de terror, me parece de los mejores que se han hecho, que no es decir poco.

"Cafetería con jukebox incluida"

En conclusión, esta producción de los años 50 es, llana y simplemente, una producción encantadora, que destila por todas partes ese ambiente de inocencia cincuentera que tanto me gusta a mí (y, dicho sea de paso, a todo buen amante de "Regreso al futuro"). Monstruos del espacio exterior, adolescentes liándose en un descapotable ante un inminente peligro, la policía movilizándose de un lado a otro y haciendo llamadas constantemente... Todos los tópicos de la sci-fi horror de los 50 están aquí presentes. No es una obra maestra del género, ni muchísimo menos, eso está claro (de hecho, muchos la consideran, objetivamente hablando, una peli cutre); pero, al menos para mí, es un film muy especial y, por lo tanto, he considerado oportuno incluirle en este ciclo de cine de terror. Recomendada para pasar un buen rato.


Valoración personal: 8/10.

8 comentarios:

Javier Simpson dijo...

Qué tal, Roy?
Me gustó La masa devoradora por lo que explicas en la entrada. Muy entretenida. Muy en sintonía contigo con respecto a la última parte de la que hablas, todo eso de que destila cine años cincuenta de ciencia ficción y terror con un toque ingenuo que le va bien y con esos tópicos que tan bien funcionan. Este tipo de serie B me gusta. Tiene un poder de fascinación tan potente, y hablando de géneros primos- hermanos, como el de esas pelis de la Amicus y la Hammer de los 60 y 70.
En el género y el ambiente, aunque ésta es más de espíritu adolescente, tiene parecidos con esa maravilla titulada la invasión de los ultracuerpos, la de Don Siegel.
Steve McQuen ya se le apreciaba madera de estrella. Es cierto que siempre aparentó algo más de la edad que tenía. Eso tampoco es que le restara.

Un saludo, Roy. Buen post.

Raül Calvo dijo...

(ésta también tuvo su generosa entrada en mi blog donde hablo de las tres, y también las de Teenage Algo Monstruoso, éstas bajo el título "Adolescencia conflictiva")

The Blob desde luego es todo un clásico, como lo son los actores viejunos haciendo de adolescentes (cosas del sindicato y las leyes de trabajo, los menores deben trabajar menos horas, claro, y sale más barato y productivo contratar actores que ya no sean adolescentes para hacer de adolescentes), que creo que llegó a su punto álgido en los 80.

Curiosamente, llegué a esta película a través del fantástico remake que mencionas. Me gustó mucho y a raíz de ello busqué la película en que se basaba, que también me gustó. Es otro de esos films seminales que luego te das cuenta que han sido plagiados/homenajeados hasta la saciedad (aunque en algunos casos de forma genial como en la fantástica peli de animación Monstruos contra Alienígenas que es toda una maravilla y hace un guiño muy logrado a The Blob en una de las escenas).

Es cierto que la canción parece fuera de lugar, como dices fue un gran éxito y por eso la pusieron en los créditos pero sólo en Estados Unidos, por eso recomiendo escuchar el audio de la versión doblada en el DVD y cambiar a la VO cuando acaban los títulos de crédito.

La representación de los jóvenes de forma positiva en la película no es casual, ya que el productor quería contrarrestrar la imagen negativa que tenían los jóvenes en aquel momento a causa de la subida en los crímenes cometidos por jóvenes. Como todo lo que se explota en el cine resulta interesante observar el fenómeno desde la distancia: según la película que sea los jóvenes son santurrones o peligrosos criminales. El hecho que existan películas sobre delicuencia juvenil (como aquí el cine quinqui de finales 70 primeros 80) me hace pensar que realmente existía, aunque seguramente no en la forma sensacionalista en que era reflejada. En realidad, no muy diferente a como es la situación ahora. Claro, que según las pelis de los 50 los matrimonios dormían separados y la gente no tenía váter en casa, porque la gente no iba al baño, por supuesto.

El Tipo de la Brocha dijo...

Entre esos adolescentes de treinta años, la anciana maniática de la limpieza, el crío en pijama y otras escenas delirantes se parte uno de risa.

La masa devoradora es lo de menos.

Einer dijo...

No he visto ni la secuela ni el remake, pero esta es estupenda.

Yo veo reflejos de la masa devoradora en todas partes: en la escena que comenta Raül de Monstruos contra alienígenas, en el capítulo de Expediente X del tipo ese que no tiene huesos, el Majin Boo (Bubú) de Bola de dragón y cada dos por tres te lo encuentras donde menos te lo esperas.

Por cierto, en Attack the block salen dos menores disparando con pistolas de juguete a un alien. Debe ser más normal de lo que parece.

Roy D. Mustang dijo...

Antes de nada, gracias a todos por vuestros comentarios. Ahora, vayamos por partes:

@Javier Simpson: la verdad es que, gracias a algunas escenas, la película logra ser bastante entretenida y, sobre todo, descafeinada. No se me hizo para nada pesada. La verdad es que McQueen es mucho McQueen, jeje.

@Raül Calvo: ¡pues que explotadores! jeje. Me pregunto como sería ver el remake antes que la presente... Teniendo en cuenta cómo me marcó a mí esta película, gracias a ese visionado que he mencionado, a tan temprana edad, se me hace difícil imaginármelo.

Sin duda, totalmente de acuerdo contigo en cuanto a lo de la VO. Personalmente, son pocas las películas anteriores a los años 70 que me veo con esos doblajes al castellano modernos... No sólo no pegan ni con cola con una producción añeja, sino que además le restan carisma a los personajes, dotándoles con unas voces un tanto sosas que hacen que uno se duerma viendo estas películas... Con razón, no me extraña que haya tan poca gente española que se decante por estas películas de terror o, dicho sea de paso, por el cine clásico en general. Pocos quieren ver una peli en VOSE (o aprender inglés).

Divagaciones aparte, no me extraña que esta película intentara contrarrestar esa imagen que se tenía de la juventud... En algunas exploitation se mostraba a esos jóvenes con un comportamiento un tanto surrealista (aunque normal y educado, si se tiene en cuenta como es la juventud de hoy en día).

@El Tipo de la Brocha: ¡joder, es que lo de esos dos personajes es de jurado de guardia! Es una de: "¿pero qué coño?" Aún así, me parece algo totalmente injustificado que mola, mucho. Te lo dice alguien que disfruta viendo bizarradas, jeje.

@Einer: pues te animo a ver el remake. La secuela... Pues bueno, para pasar el rato no está mal...

Recuerdo cuando el monstruo Boo salía en Dragon Ball; ahí me veías, con 11 años, comparándole con la masa devoradora. Mis compañeros de clase, que también veían esa serie, se pensaban que estaba zumbado, jaja.

Joder, menos mal que nadie tuvo la idea de formar un ejército de niños que atacan con pistolas de juguete... Vaya tela, jeje.

AtrejuWhetu dijo...

Personalmente no he visto la película, pero lo que me ha venido a la cabeza es uno de los juegos de NES más originales, absurdos y bizarros jamás hechos: A Boy and his Blob.

Lo de ver a ancianos yendo al instituto es algo que se puede ver en producciones estadounidenses incluso hoy en día, y por influencia, españolas también.

Y... ¿¿Steve McQueen?? o___O Vaya bautismo de fuego, haciendo frente a un blandiblú de los turbios, tóxicos y cancerígenos de Giocchi Prezziosi seguro xD

Inés Patocua Platopum dijo...

Tengo que decir que no soy muy cinéfila, así que, lo primero que se me ha pasado por la cabeza ha sido: "Es como el libro de 'Pesadillas' (Goosebumps) que me leí en 5º".
Y sí, es cierto, me ha recordado muchísimo a ése libro, de una bola gelatinosa que compraban a un chaval por reyes o algo así, y que no paraba de comer cosas y meter miedo. Me he quedado con ganas de verla, aunque sea une peli "cutre".

Por lo demás... comentarte que he llegado por casualidad a través de http://weird-world-of-wonders.blogspot.com/ . Me quedaré para ver qué más escribes.

Un saludillo.

Inés.
http://pacificodesorden.blogspot.com

Roy D. Mustang dijo...

¡Bienvenida, Inés! Ah, los libros de Pesadillas... ¡Qué míticos! jeje.