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lunes, 7 de noviembre de 2011

Satanás


Si os fijáis en la imagen que encabeza este artículo/crítica/reseña/como queráis llamarlo, está escrito en la parte superior Edgar Allen Poe, cuando en realidad debería estar escrito Edgar Allan Poe. Esto es una pequeña prueba de lo poco, o nada, que tiene que ver esta película con la obra del famoso escritor, aunque se anunció a los cuatro vientos como la adaptación cinematográfica de su historia corta "The Black Cat", como mero reclamo publicitario.

A lo largo de los años se han realizado numerosas adaptaciones de dicho relato, prueba irrefutable de la fuerte influencia de este famoso escritor estadounidense. La presente adaptación (si es que se puede llamar así), de la cual hablaré hoy, fue la tercera de ellas, dirigida por Edgar G. Ulmer, cineasta de origen europeo, nacido en lo que hoy en día es la República Checa. Un director que, ya antes de dirigir "The Black Cat" (Satanás, como se tituló en España), se dedicó a realizar labores relativas a los decorados en algunos grandes clásicos del cine de Fritz Lang como "Metrópolis" o "M, el vampiro de Düsseldorf". Cierto es que su filmografía no es muy conocida entre los fans del cine de terror... No sucede lo mismo con el reparto del presente film, dentro del cual hay dos figuras perfectamente reconocibles y, dicho sea de paso, auténticos referentes del cine de terror en su vertiente más clásica: Boris Karloff y Bela Lugosi.

Ficha técnica:

Título: Satanás


Título original: The Black Cat


Año: 1934


Duración: 65 min.


País: Estados Unidos


Director: Edgar G. Ulmer


Guión: Edgar G. Ulmer, Peter Ruric (Historia: Edgar Allan Poe)


Música: ¿?


Fotografía: John J. Mescall (B&W)


Reparto: Boris Karloff, Bela Lugosi, David Manners, Julie Bishop, Egon Brecher, Harry Cording, Lucille Lund


Productora: Universal Pictures


Género: Terror. Drama.


Como decía al principio, la historia que se nos cuenta en el film no tiene nada que ver con la que se nos narra en el relato del señor Poe. De hecho, el único elemento que ambas comparten es la presencia de un gato negro, animal que en la película, aunque aparezca, no tiene un protagonismo muy relevante. En esta cinta, primera de su filmografía, Ulmer decidió juntar a los dos grandes pesos pesados del cine de terror de los estudios de la Universal Pictures, quienes ya habían triunfado en las primeras muestras de este tipo de cine. Bela Lugosi ya tomó el manto del vampiro más famoso de todos los tiempos en "Drácula", en 1931, y, ese mismo año, prácticamente a la par, Boris Karloff quedó inmortalizado en la dramática figura del monstruo de Frankenstein en "El Doctor Frankenstein". Tres años después, el juntar a estos dos actores parecía una estratagema comercial que daría muy grandes resultados, y vaya que los tuvo. "The Black Cat" se convirtió, a pesar de sus limitaciones, en el film más taquillero de la productora en 1934.

Pero si mientras en los citados debuts que consagrarían a Karloff y Lugosi como dos grandes del cine de terror éstos se nos presentaban como monstruos fantásticos, literalmente, aquí se nos presentaban como personas. Sí, personas, pero con almas monstruosas, consumidas por un fuerte sentimiento de venganza... Y no precisamente hacia un objetivo en común, sino entre ellos. No es un Drácula Vs. Frankenstein, como muchos podrían pensar, y, por ende, es algo mucho más interesante. La historia nos presenta en un principio a una pareja que viaja en tren por Europa, Peter Allison (David Manners) y su mujer Joan Allison (Julie Bishop). En un momento dado del viaje, conocen a Vitus Wendergast (Bela Lugosi), un gran psiquiatra que se encuentra de viaje con el objetivo de ver a un viejo "amigo" con el que participó en la I Guerra Mundial, con el cual tiene ciertos asuntos pendientes. Tras apearse del tren, el trío comparte transporte, pero sufren un accidente, quedando la señorita Allison herida. Casualmente, se hallan cerca del lugar en donde reside Hjalmar Poezig (Boris Karloff), el tipo al que Wendergast ansía ver... Un tipo que es, cuanto menos, inquietante. Tanto como la gran mansión en la que reside. En un principio Wendergast y Poezig se muestran amables y educados el uno con el otro, pero Peter y Joan pronto descubrirán de primera mano que todo ese comportamiento entre ambos es simple y falsa fachada... Así como el trato que Poezig mantiene hacia ellos.


Boris Karloff y Bela Lugosi asumen sus roles brillantemente. Bien es conocida la teatralidad de Lugosi a la hora de interpretar ciertos papeles, llegando a sobreactuar en algunos momentos; pero aquí, por el contrario, se nos muestra durante la mayor parte del tiempo actuando con total naturalidad, aunque cabe destacar que no por ello carece de esos momentos, muy puntuales en esta ocasión, en los que exagera sus expresiones faciales, resultando así en pocos pero efectivos. Pero si alguien se lleva la palma en cuanto a actuación ese es Karloff con su papel de Hjalmar Poezig. Con un maquillaje y vestimenta a juego con la mansión en la que habita, aquí se nos presenta, al igual que en anteriores películas suyas (a destacar "La Momia"), como un tipo de rostro prácticamente inalterable y mirada penetrante, que llega a perturbar no sólo a la pareja que acompaña a Wendergast sino también al espectador. Un ser que parece disfrutar con el sufrimiento de los demás, y que está totalmente decidido a pisotear cualquier atisbo de felicidad ajena, antes de que los celos, la envidia y su maldad le consuman. Y en cuanto a la pareja pues... La palabra secundarios les sienta como anillo al dedo, ya que al lado de las verdaderas estrellas del film, y, teniendo en cuenta sus malas actuaciones, ambos quedan muy eclipsados.

En España "The Black Cat" fue titulado "Satanás", un título, sin duda, más acorde con los hechos que se suceden en torno a los desgraciados inquilinos de Poezig y, en especial, un título más acorde con su imponente figura. Cuando ví por primera vez esta película, una de las cosas que más me llamaron la atención fue el diseño de la mansión, así como otros conceptos que se mostraban sin complicaciones; como por ejemplo escenas en las que el espectador ve un ritual satánico, muestras de necrofilia, y, como olvidarla, una escena en la que un humano (no diré quién) es despellejado vivo (claro que no olvidemos que estoy hablando de un producto de 1934, y dicho acto inhumano tan sólo lo entrevemos a través de las miradas de los demás testigos en la escena de tal atrocidad, además de por los agonizantes gritos del despellejado). Echando la vista atrás, se podría decir que Ulmer tuvo suerte de que su primer éxito se estrenara poco antes de que en 1935 entrara en vigor el código Hays, un código de producción cinematográfico que determinaba qué podía o no podía mostrar una película estadounidense. Este código se mantuvo hasta 1967, curiosamente justo antes de que comenzara el nuevo Hollywood o, como lo conocemos hoy en día, el cine contemporáneo. Pero eso es otra historia...


Divagaciones aparte, volviendo a lo del diseño de la mansión, sus interiores no son muy alejados de los de una casa normal y corriente de hoy en día, como si de aquella estuviésemos ante una mansión de estética futurista (según me he podido informar, el diseño de la casa está claramente inspirado en la obra de uno de los puntales de la arquitectura moderna, Frank Lloyd Wright, cuya obra más importante, curiosamente, fue finalizada en 1937, dos años después de esta película). Rompiendo el tópico (por entonces no considerado como tal) del viejo caserón lleno de telarañas y puertas que chirrian, el hogar del misterioso Poezig se nos presenta como todo lo contrario, a pesar de que comparta en estética algunas zonas, como las catacumbas, en donde podemos observar como Ulmer insertó algunos elementos propios de la época del cine del expresionismo aleman, un lugar en donde éste juega con las luces y las sombras, con unos resultados que, a pesar de no ser notables, son convincentes.

¿Es entonces "The Black Cat" o, como se tituló en España, "Satanás" una obra maestra del cine clásico de terror? No, pero sí es importante. Creo que es obvio el porqué, y es que estamos ante el primero de más de seis largometrajes en los que esta pareja de actores cruzarían sus carreras. Aunque largometraje es un término extraño para este primer "crossover" de titanes del terror, ya que dura tan sólo una hora y cinco minutos, duración similar a la de "The Raven", cinta con la que comparte bastante cosas esta película, además del hecho de tener como estrellas principales al dúo Lugosi/Karloff. Aparte, a lo largo del film no es difícil apreciar fallos menores, como ciertas incoherencias en el guión, a destacar el hecho de que la historia, desde el momento en el que entran en la mansión, parece no tomar un rumbo definido hasta bien adentrado el metraje, cosa bastante en su contra si tenemos en cuenta su corta duración; pero, una vez arranca de verdad la historia, el resto se convierte en una delicia para todo aquel al que le encanten las películas de la Universal de esta época. Y para aquellos a los que no les guste este cine o no estén acostumbrados a las superproducciones de los años 30 de este estilo, tendrán un film, a mi parecer, bastante entretenido (o eso espero, yo recomendar lo recomiendo). Y es que como suelo decir: Lugosi y Karloff son mucho Lugosi y Karloff...


Valoración personal: 7/10.

4 comentarios:

Natsume Maya dijo...

Recuerdo que me pareció especialmente curioso cuando me enteré del cambio tan bestia de título, aunque se adaptase bien, pero ya sabemos que aquí en España son muy libres a la hora de hacer ése tipo de cambios. xDU
La verdad es que, como admiradora de ellos que soy, siempre es un placer ver una película de éstos dos grandes monstruos, nunca mejor dicho, del cine de terror, pero es que verlos justos es ya es freakgasm para mí. xD

La verdad es que la vi atraída por la trampa de Poe xD y por sus protagonistas, pero no quedé defraudada. (Curiosamente hoy hablaba de Lugosi con mi padre y ésta película y la mítica "Nosferatu, Una Sinfonía de Terror" salieron a colación).

Una vez más, encantada de poder comentar en un artículo de algo que me apasiona, escrito por alguien con criterio e interés. *_________*

Roy D. Mustang dijo...

Si es lo que digo yo, no es que sea un peliculón. De hecho, le quitas a Lugosi y Karloff y la peli se queda en poco más que nada XD.

Muchas gracias, me alegro de que te gusten mis artículos ^^ . ¡Con esos comentarios me animas a que escriba más! haha Si no hay problemas, el miércoles otro más.

Natsume Maya dijo...

Pues ya es miércoles. xP

Es lo que decía arriba; que alguien escriba sobre temas que, en algunos casos no son muy comerciales ni típicos y estando bien documentado y sea de una de tus temáticas favoritas, no tiene precio. ^^

Tú sí que me animas con semejantes artículos a dar el empujoncito definitivo a darle vida a mi blog. xD

Anónimo dijo...

Lugosi y Karloff hacían unos villanos soberbios. Habría sido interesante verlos como heroes.