ATENCIÓN, AVISO PARA HISPANOHABLANTES: RECOMIENDO ENCARECIDAMENTE VER LAS PELÍCULAS Y SERIES AQUÍ RESEÑADAS EN VERSIÓN ORIGINAL SUBTITULADA EN ESPAÑOL (V.O.S.E.)

sábado, 27 de agosto de 2011

Phoenix Wright: Ace Attorney




Más de una vez he dicho que la Nintendo DS es la mejor consola portátil que ha existido desde la Game Boy (y las maquinitas Game & Watch y las de los 20 duros, que también me molaban un montón). Juegos como los típicos Super Mario Bros y Mario Kart, siempre presentes en una consola de Nintendo independientemente de que fuese grandullona o chiquitina, o juegos exclusivos como el delirante Elite Beat Agents, el divertido Dragon Ball: Origins o el ya sometido a análisis en este blog The World Ends with You (de las pocas cosas buenas que ha hecho Square-Enix en los últimos años) son ejemplos en los que me baso a la hora de admitir dicha afirmación personal. El juego del que hablaré hoy es, después de sopesarlo y meditar sobre ello bajo una cascada en un lugar perdido de la mano de Dios, mi juego favorito para Nintendo DS. Si hamijitos, estoy hablándoos de Phoenix Wright, una aventura gráfica o, mejor dicho, novela visual (ya explicaré el porqué de novela visual y no aventura gráfica), que tiene su argumento en torno al mundillo judicial; es decir, el mundillo al que pertenecen los abogados, fiscales, y todas esas cosas tan aburridas como desconocidas para muchos...


Pero no es el caso de Phoenix Wright, ya que es cualquier cosa menos aburrido (a no ser que uno juegue a él tantas veces que se acabe aprendiendo el juego de cabo a rabo como haría un niño pequeño con un capítulo de Dragones y Mazmorras). Con una estética japonesa a lo manga, y bajo la dirección del cachondo mental de Shu Takumi, Capcom ha parido un juego que, a pesar de su trama de "abogados", "fiscales" y demases, es la mar de divertido (y eso que hay que pensar). Y si no me creéis, primero os leéis el análisis más abajo y luego lo jugáis, o viceversa. Bueno, olvidad lo de viceversa... el caso es que el análisis hay que leerlo para aprobar, nenes y nenas.

En fin, últimamente he estado leyendo algunos análisis que he hecho sobre videojuegos, además de otros análisis por el Interné, y me he aburrido bastante leyéndolos. De hecho, hubo uno con el que directamente se me cerraron los ojos... El motivo es bien simple, y es que en dichos análisis el redactor (si, también estoy hablando de mí), se dedicaba más a contarnos cómo se jugaba al juego y de la calidad de los gráficos que a expresar sus impresiones, lo que le ha transmitido el juego con su jugabilidad, etc... Y digo yo: ante esos análisis, es una de: conque me digan que mola, me basta y me sobra. Así me pongo a jugar, y ya está. Y es que cuando leo un análisis sobre algún videojuego, prefiero saber de qué va, leer sobre algunos personajillos y tal (adoraba de crío los manuales de instrucciones tan sólo por ver a los personajes al final del mismo, el resto del manual como que me la traía al fresco) y, por último, saber qué es lo que le ha transmitido al jugador. Que claro, partiendo de ahi me diréis que lo que diga el que escribe el artículo es totalmente una clara opinión personal... pero si unas cien mil personas escriben impresiones que ponen al juego por las nubes de lo bueno que es (caso de Shadow of the Colossus, por citar un ejemplo), entonces el juego es que ha de ser por narices bueno (y si no, es que soy un tipo raro-malo).

Pues en eso consistirá el presente artículo, en hablar sobre de qué va el juego (si, de crío también me encantaba saber de qué iba un juego aunque luego a la hora de jugar me olvidara del argumento), sobre las fases que lo componen, de algunos personajes (en esta ocasión casi todos más bien) y... argh, que demonios; al final haré un análisis (espero no acabar hablando con qué botón se usa tal o cual cosa, o tirarme tres párrafos mínimo hablando de gráficos "jaih definition").

Los Casos


Phoenix Wright es un juego dividido en distintos casos (si, olvidaos de la palabra fase); cinco casos, para ser más exactos que los horarios del bus de al lado de mi casa... El objetivo en cada uno de ellos es defender a nuestro cliente y, por medio de un profundo interrogatorio y de pruebas que obtengamos sea investigando la escena del crimen o durante el juicio, demostrar su inocencia. El problema es que durante el juicio asistimos a la presencia de testigos, de entre los cuales se suele hallar el verdadero culpable del crimen, que por medio de mentiras y demás vilezas intentarán salirse de rositas y echarle el muerto al inocente cliente de Phoenix, ocultando así la verdad. Pero claro, toda mentira o falsa declaración tiene su prueba o parte contradictoria, y a Phoenix, a pesar de ser un novato en esto de la abogacía, no se le escapa ni una... A continuación, hablaré de cada caso y de los personajillos que debutan en cada uno de ellos. Sírvanse, que esto es como un buffete (de abogados) *risas enlatadas*:

Caso 1: El primer caso


Sinopsis: el mejor amigo de Phoenix, Larry Butz, es acusado de asesinar a su novia. En su primer juicio como abogado, Phoenix tendrá que probar su inocencia sea como sea.

Personajes que hacen su primera aparición en este caso:

Phoenix Wright:
Como ya sabréis, este es el protagonista absoluto del juego. Un abogado con un pelo pincho que es la envidia del mismísimo Espinete. Se dice que quería ser como Sonic, de ahí que vista de azul y se pasee con estas pintas por ahí, sea dentro o fuera de un tribunal. Es como una versión lenta de Sonic, por así decirlo... No se puede decir lo mismo de su mente, que es como una máquina cuyas ruedas giran y giran hasta obtener la respuesta o clave que le ayudarán a probar que sus clientes, en quienes confía, son inocentes. Es algo ingenuo y un buenazo, tanto que a veces llega a ser algo tonto. Muchos le conocerán simplemente como el hombre que señala como un poseso gritando cosas como un sonoro "'¡toma ya!" en medio de un juicio. La verdad es que Phoenix es un buen rollista. ¿Qué es eso de decir "toma ya" a la hora de mostrar pruebas ante el juez? Mi única teoría posible es que fue criado por una muchacha un tanto vulgar (iba a decir "pokera", de ahi el otro posible origen de su peinado concienzudamente engominado...)

Mia Fey:
La tutora de Phoenix en esto de la abogacía, y es que Phoenix es un novato que aún está muy verde, como demuestra con creces en su primer juicio. Mia tiene dos grandes características que le dan bastante "pechonalidad", así como una presencia en los juicios que suele motivar a todos los allí presentes, sobre todo a Phoenix, que no se ni qué le gustará pero lo que está claro es que las neuronas le empiezan a trabajar mejor cuando tiene a su tutora al lado. Anda que ya es difícil, ser un novato en un juicio y encima tener a una "jamelga buenorra" al lado que ocupe la mayor parte de nuestra mente con cochinadas... Menos mal que en su primer juicio el fiscal es un tanto incompetente...

Larry Butz:
"Si algo huele mal, pregunta a Larry". Ese es el dicho que le tenían encasquetado a este tipo Phoenix y demás chavales cuando eran pequeños, y es que Larry es amigo de Phoenix desde la infancia. Su mejor amigo, vamos... Este personaje es... Pues eso, todo un personajazo; todo un pagafantas, he de añadir... Cada vez que está con una tía, Larry la considera el amor de su vida, y cuando la pierde, se quiere morir (de hecho así lo afirma abiertamente y a los cuatro vientos, y está así hasta que conoce a una nueva muchacha). Tiene un don, y ese don consiste en la capacidad de meterse fácilmente en líos... Si es que ya lo dicen algunos machistas amargaos: "las mujeres sólo traen problemas..." (perdón al colectivo femenino que lee estas líneas, yo no me he inventado ese dicho y no estoy de acuerdo con él, pero es bien aplicable a Larry por las mujeres con las que da, je, je).

Winston Payne:
Ya dije que el fiscal de este primer caso es un tanto incompetente... Y si no me creéis, mirad durante unos segundos el gif animado en el que sale ahi, tope nervioso, sudando la gota gorda. El pobre Payne tiene unos 52 años, y tiene pinta de no haber clavado su cosita en ninguna fémina, así como de haber ganado muy pocos casos a pesar de ser un fiscal, que en Japón el ser fiscal lo parodian en este juego como ser de la realeza... Asi le va, que seguro que la concentración de este tío iba dirigida a las ubres de Mia en vez de a lo que tenía que estar... ¿Que en qué me baso para afirmar esta posibilidad? Tenía a Mia delante... Es como si ahora a mí me ponen delante un folio con un punto negro en el centro, mi vista va a ir dirigida a ese punto. Pues lo mismo con los pechos de Mia. (¿De qué estoy hablando? ¿De Payne o de las tetas de Mia? En fin...)

El Juez:
Este abuelete con una barba que parece un babero es, como el nombre indica, el juez. "Seño" para los amigos y sus compañeros de natación, de señoría... Al principio del juego uno no le coge mucho cariño, pero no se qué demonios pasa con este personaje que a cada caso, poco a poco, acaba ganándose el apelativo de "genio", por las cosas (burradas) que llega a soltar en medio de un juicio. Cosas de la edad, supongo... El caso es que este entrañable viejecillo acaba cogiendo gran cariño por parte del jugador, y eso que es el que nos penaliza cuando protestamos cuando no hay que protestar y hace que nos salga una pantalla de Game Over que nos devuelve a nuestro último punto guardado (en realidad nos sale una pantalla en la que pone en letritas grandes "Culpable").

Frank Sahwit:
Este personaje es una de esas personas que trabajan yendo de portal en portal vendiendo suscripciones de periódico. De esos que el 90% de la gente no les abre la puerta, aunque yo, que soy buen ciudadano, lo haga (el caso es que en realidad aún no ha venido nadie a mi casa a venderme suscripciones de periódico, pero oye, si el periódico gira en torno a la vida de los ornitorrincos, puede que me haga al menos con un ejemplar...) El caso (y nunca mejor dicho) es que en el momento del asesinato de la novia de Larry, éste tipo andaba por las cercanías, y es quien le echa las culpas a Larry como asesino de la chavala.

Caso 2: El caso de las hermanas


Sinopsis: una persona cercana a Phoenix es asesinada, y las culpas van a parar a un familiar de la víctima. Como no, Phoenix acepta el caso más como algo personal que como un trabajo más.

Personajes que hacen su primera aparición en este caso:

Maya Fey:
Si sois algo avispados ya os habréis dado cuenta de que esta chiquilla es la hermana menor de Mia, y eso se nota... Maya se convierte a partir de este caso en la ayudante de Phoenix, compartiendo espacio en el tribunal con él. Lo que no sé es por qué Phoenix no la manda a freir viento, porque se mete con él a la mínima... Amén de las paridas que suelta por su boquilla. Es una gran fan de las chuletas, los perritos calientes y del Samurái de Acero, serie de la que hablaré más adelante. Ah, estudia para ser médium (a eso se le llama originalidad a la hora de decidir el futuro profesional).

Dick Gumshoe:
Gumshoe es el único detective del departamento de policía con el que Phoenix tiene contacto, lo cual me da a pensar que en dicho departamento andan escasos de personal; eso, o que nadie quiere ser detective porque Gumshoe es cualquier cosa menos un buen detective... Sólo hay que verle, con ese abrigo que debe de tener más años que Matusalén... Es un tanto despistado, y más basto que un oso con un tutú bailando claqué. Inexplicablemente, adora a Edgeworth, sueña con él y confía en él a niveles absurdos. Gumshoe es a Phoenix Wright lo que el Jefe Wiggum a los Simpson.

April May: En el momento del asesinato de este caso, el cual, sin ánimo de hacer spoilers citaré como "el incidente", April May fue la testigo. Antes hablé bastante de las dos grandes cualidades de Mia, pero lo de April May ya alcanza otro nivel... Un nivel en el que si me pongo a hablar de ello, este blog pasará a ser considerado un blog de temática "susia". Asi que tan sólo diré que este personaje, con dos o tres movimientos que hace, se mete en el bolsillo a todo hombre que se topa por el camino. Menos a Phoenix, será porque ya estaba acostumbrado...

Marvin Grossberg:
Este personaje es, como podéis ver, muy gordo. Y tiene un mostacho que... En fin, pasando a hablar de lo que no véis, este tipo fue el tutor de Mia de la misma forma que ésta lo fue de Phoenix. Grossberg tiene un despacho digno de un marqués, y eso que es un abogado en Japón (aunque los personajes digan que el juego se desarrolla en América, a mí no me engañan). De joven debió de pegarse unas juergas de campeonato, ya que cada dos por tres recuerda la juventud con la famosa frase de: "ah... juventud... divino tesoro".

Botones:
Nadie sabe el nombre de este personaje, ya que se presenta incluso en el tribunal bajo el nombre de El Botones del Hotel. Y si se presenta bajo este nombre, ahi le vemos delante del juez y demás personajes con su juego de tazas, su bandeja... Se ve que algunos se toman demasiado en serio su trabajo, hasta el punto de que les consume su propia vida... Perdón, ¿he dicho vida? En fin, dejando de lado su pasión por su oficio, El Botones es un tipo tan educado como elegante y pulcro. Se dice que Bruce Wayne (Batman) le contratará para cuando Alfred se muera. O sea, nunca.

Miles Edgeworth:
Rival number one de Phoenix, el impacable fiscal del distrito Miles Edgeworth gana prácticamente todos los juicios en los que se halla acusando con su dedito al acusado, sea éste inocente o no. Por algún motivo que luego nos desvelan en el juego, Phoenix cree en Edgeworth como un defensor de la verdad tanto como que yo creo que usa ropa interior con chorreras. Yo pienso directamente que Miles es un vago y prefiere culpar directamente al acusado y salir del juzgado cuanto antes. A Miles algunos le llaman de forma cariñosa "Edgey", cosa que no se toma especialmente bien... Tiene una gran afición por los colores de tonos rosados, como bien demuestra la decoración de su oficina. Ah, y sin que sirva de precedente, yo creo que es un reprimido. Ya sabéis...

Redd White:
Este tío con aires de Troy McClure o de Zapp Bramnigan es el que lleva las riendas de la empresa Bluecorp, una sociedad de recopilación de datos. De ahi que recopilando datos, este tipo lo sepa TODO. Y si digo todo, es todo, desde el color de la ropa interior que tienes, hasta qué pediste esta mañana en el mercado. De ahí que sea todo un chantajista, y de ahí que empuñe esos anillos, vista con trajes de primera, etc, etc... Ah, y que tenga una novia cuyo tamaño de pechos es proporcional a lo malvada que es.

Caso 3: El caso del samurái


Sinopsis: este caso gira en torno a la serie de TV El Samurái de Acero, un éxito entre los niños de entre diez y veinte años. El actor que encarna al Samurái de Acero, Will Powers, es acusado de asesinar al actor que hace de su mayor rival en la serie. Por supuesto, Powers confiesa haber estado durmiendo en el momento del asesinato, por lo que Phoenix y Maya han de investigar el caso para demostrar que, en efecto, Powers se hallaba durmiendo en el momento del crimen.

Personajes que hacen su primera aparición en este caso:

Will Powers:
El alter ego del Samurái de Acero. Este tipo, a pesar de su fiero aspecto con el que suele asustar a los fans, es todo un buenazo. De ahí que todo el mundo pase de él a no ser que se disfrace del Samurái de Acero. Se dice que casi obtiene el papel de Mufasa en el Rey León, pero fue rechazado en el último momento (o en el primer momento, no recuerdo bien). Un pobre desgraciado que acaba siendo acusado del asesinato de su archirrival en la serie de ficción que protagoniza, pero en la vida real.

Wendy Oldbag:
¿Sabéis eso de tener una vecina de avanzada edad que no se calla? ¿Esas vecinas que muchos las llaman "las cotorras", "las marujas", etc..? ¿Las que hablan de forma acelerada de algún tema y de pronto te empiezan a hablar de su nieto, cuñado, o de quien sea? Pues eso es la señora Oldbag, aparte de ser la guardia de seguridad en los estudios Global Studios, en donde se filma el Samurái de Acero, entre otros éxitos con títulos aún más absurdos como "El Verano del Samurái". Esta viejecilla amargada e hiperactiva siente odio hacia Will Powers, amor hacia "Edgey", y yo pienso que con una segurata asi de coñazo, cualquiera se acerca a la entrada principal... Es apodada "la Lechuza".

Penny Nichols:
Nichols es otro miembro del staff de El Samurái de Acero. Parece ser la única persona normal en ese lugar, de personalidad tranquila, calmada, con una forma de hablar que a uno le hace pensar que se halla ante una persona decente... Eso si, siempre y cuando uno no le saque el tema de los cromos de el Samurái de Acero, colección que ansía completar más que llegar a fin de mes...

Sal Manella:
Con tan sólo verle sobra decir que este personaje es un frikazo, ¿no? Pues bueno, Sal Manella, aparte de lo de ser un friki del quince, es el director de el Samurái de Acero, así como de otros éxitos que vendrían después como la Princesa Rosa (toma originalidad en los títulos). Este tipo da algo de miedillo, y es que habla con "kes", emoticonos como "=D", ":O", abreviaturas extrañas como "MMDH = Me Muero de Hambre"; además de mostrar una mirada un tanto lasciva hacia las muchachitas como Maya. Es el perrito faldero de la productora del estudio. Si esta le dice que salte, este pregunta hasta dónde.

Cody Hackins:
Si Maya y Penny (no la de Big Bang Theory) son las mayores fans adultas de el Samurái de Acero, Cody es el mayor fan de la franja de edad a la que va dirigida esta serie. Tanta es su devoción que va por ahí con una katana samurái que no se si será de verdad o de mentira, pero me sé de unos cuantos medios de comunicación que si comete algún crimen dirán que todos los fans de el Samurái de Acero son unos perturbados mentales. Cody es tan fan de la serie que se sabe los diálogos de memoria. Pero al fin y al cabo, tampoco es algo sorprendente... Yo me sabía los diálogos de los Power Rangers... Que tampoco era tan difíciles de aprender...

Dee Vasquez:
La productora de Global Studios. Aunque tenga pintas de ser una extranjera o "guiri" llegada de quién sabe dónde y que no sabe nada de lo que pasa en los estudios, Vasquez se conoce Global Studios y lo que allí se cuece como la palma de su mano. Borde como ella sola, esta mujer sólo habla si es necesario. La palabra que más usa (si es que se puede considerar palabra), es "...". Que vendría a ser como un: "sin comentarios..." o directamente un "muérete", entre otros significados a gusto del consumidor.

Caso 4: El caso del adiós


Sinopsis: este caso comienza en el lago Gourd, famoso lugar en el que los lugareños afirman haber visto a un monstruo como el del lago Ness. De noche, en una barca sobre la superficie del lago, se hallan dos personas. Una dispara, la otra muere. Al final de dicha escena, vemos como Edgeworth empuña la pistola que ha efectuado el disparo. ¿Culpable del asesinato o no culpable?

Personajes que hacen su primera aparición en este caso:

Lotta Hart:
Una paleta de fuerte carácter que está un tanto pirada. Vale, si, las palabras paleto y pirado no es que sean muy contrapuestas pero esta tipa tan dicharachera, que dice venir del Sur (de EEUU supongo, aunque ya dije que a mi no me timan y pienso que el juego se desarrolla en Japón), se encuentra en el lago Gourd con el objetivo de hacer fotos a meteoritos. Ahora que claro, si va ahí a hacer fotos de meteoritos, ¿por qué apunta su cámara hacia el lago? Ea, ya os he dado una pista para resolver el caso, fieles lectores.

Manfred Von Karma:
Cómo describir a este personaje sin complicarme mucho la vida... Bien, imaginaos a un Edgeworth pero sin ser un pobre reprimido sexual que no rompe el armario ni aunque a él entre una mujer como April May. Vale, pues ahora multiplicar lo implacable como fiscal de Edgeworth por 10, y tendréis a Manfred Von Karma, tutor de Miles en la profesión que desempeña y considerado un dios entre los suyos. Von Karma tiene una fuerte y firme personalidad, hasta el punto de que en medio de un juicio se da el placer de torear incluso al juez. Sus protestos son casi constantes, y es que no hay cosa que más le molesta a un perfeccionista como Von Karma que la pérdida de tiempo, algo vital para él. Ah, por si no ha quedado bien claro: le encanta la perfección. Prueba de ello su inmaculada carrera como fiscal, que no es corta...

Tío:
El encargado de la tienda de barcas del lago Gourd está un tanto pa'llá, por así decirlo... No sabemos su nombre, así que durante el juego le conocemos únicamente como "tío". "El tío", "el nota", "el pipa", etc. (vale, los dos últimos apodos me los he inventado). "Tío" se presenta en el juicio como bebido, hasta arriba de vino, y tambaleándose de un lado a otro, como si estuviese al borde del coma etílico... No recuerda siquiera su nombre, pero por algún extraño motivo se piensa que su tienda de barcas es un restaurante de spaguettis y que Phoenix es un tal Keith, de la misma forma que a Maya la llama Meg. Ah, tiene un lorito llamado Polly. ¡Más mono él...! (El loro, no el Tío).

Caso 5: Alzarse de las cenizas


Sinopsis: dos asesinatos se producen en distintos lugares, pero con una gran relación entre sí... Lana Skye, fiscal general del distrito, es acusada de cometer uno de los dos asesinatos, para desgracia de Ema, quien acude a Phoenix para solicitar sus servicios como abogado defensor.

Personajes que hacen su primera aparición en este caso:

Ema Skye:
Investigadora científica. O eso es lo que quiere ser, ya que aún se halla cursando el bachiller, como bien dice en más de una ocasión... Ema va por ahí cargando con multitud de cachivaches, siendo así una perfecta candidata a sidekick del Inspector Gadget (lástima que no tenga un perro amarillo con complejo de humano). Tiene un carácter como el de Maya, y una apariencia como la de Maya también... Vamos, que en este último caso Ema hace de Maya, dándonos consejos, dándonos el coñazo, etc... Lo bueno es que no se hace tan insoportable como la maldita aspirante a médium de ropas raras.

Lana Skye:
Pues lo mismo que Maya. Si ésta tenía una hermana, Ema también. Y con una posición algo similar a la de la hermana de Maya, pues Lana es la fiscal general que se encarga de supervisar todos los casos a cargo de los fiscales del distrito al que pertenece (esta última línea la he extraido directamente del juego, ¡viva el copy&paste!) Desgraciadamente, es acusada de asesinar a un detective del cuerpo de policía, y Lana como que no se defiende, prefiere acusarse de asesina. Viva la cordura...

Jake Marshall:
Y si hablo de cordura, ese término es totalmente inaplicable a Marshall, un tipo que, por sus vestimentas, deja una cosa clara aparte de su pasión por las películas de John Wayne y de Clint Eastwood: que en Phoenix Wright todos están locos. O sea, a ver, que alguien me lo explique... ¿Cómo se puede currar en un puesto importante, sea en una empresa o en una comisaría, e ir al curro con estas pintas? Y no sólo eso, si no también creerse un vaquero; si, un vaquero, tal cual... Me da a mi que el mundo de Phoenix Wright es el mundo al revés. Eso, o que en los manicomios se produjo una revuelta y los locos encerraron a los cuerdos, para luego sustituirles en sus tareas diarias... Perturbante...

Angel Starr:
Este personaje con nombre que evoca en mi mente a una actriz porno era conocida en otros tiempos como la reina del atragantamiento. ...Vale, no penséis mal, lo de atragantamiento es por otra cosa... Si, en serio, a pesar de que tenga varios novios, a los que llama "ese" novio, "este novio", e incluso tiene un lugar reservado para "el otro" novio... Actualmente se dedica a repartir comida importada, con platos tan raros como todo lo que hay en Phoenix Wright, que no es poco.

Mike Meekins:
Si el inspector Gumshoe no era suficiente como un ejemplo de cómo ven los japos a la policía de su país, Meekins confirma esa visión o punto de vista. Un policía que seguramente se graduó en una tómbola o jugando a los dardos, y que trabaja en la comisaría a su manera. Se comunica con altavoz a pesar de tener a la persona con quien se comunica a escasos metros de distancia, dejando sordo a todo el personal, y crispando al jugador. Se dice que se presento al casting de Forrest Gump para hacer de extra de éste cuando se encontraba con el traje militar, pero fue rechazado.

Damon Gant:
Este tipo de proporciones épicamente gigantescas que ocupa casi toda la pantalla superior de la DS es el jefe de la policía. O sea, el jefazo de todo el percal, dicho de forma que nos entendamos. Este viejecillo es ese tipo de viejo que uno ve y, al instante, piensa: "parece un cachondo". Y no, no lo digo en el mal sentido de la palabra, si no que es eso, un cachondo mental que en medio de un juicio se pone a soltar chistes, a aplaudir estruendosamente, a reirse con una risa que se oye hasta en las Galápagos, y a soltar puñaladas en forma de coñas hacia los amiguetes, etc... Llama a Phoenix "Wrighty", a Edgeworth pequeño "Worthy" y al juez "Seño", siendo este último su compañero de natación (miedo me da la imagen mental que me acabo de montar...)

El análisis

Bien, comienzo a diseccionar lo que es el juego en sí... Antes de nada, decir que este juego no hizo su primera aparición en Nintendo DS, sino en Game Boy Advance, bajo el nombre de Gyakuten Saiban. Y si no os gusta el nombre, pues se siente pero es lo que tiene que no hubiese salido de Japón en su día... En el 2001, concretamente el 11 de Octubre de dicho año, se puso a la venta en tierras niponas esta primera parte de Gyakuten Saiban para GBA. Años después, y no a la vez, salieron dos secuelas de dicho juego, que al igual que la primera parte tampoco abandonaron Japón porque eran juegos de un tono muy conservador y con un humor que solo comprendía la gente que vivía en aquella islita del Lejano Oriente y en el asilo Arkham (en realidad no). El caso es que fue en el 2005 cuando el primer juego tuvo un remake para Nintendo DS (con ligeras mejoras de entre las cuales destaca sobre todo el uso de la pantalla táctil), y tras esto fue traducido y llegó a tierras estadounidenses, para luego dar el salto a Europa en el 2006. Sobra decir que obtuvo buenas críticas y unas ventas más que satisfactorias.

O sea, que hasta el 2005 y el 2006 a muchos occidentales la saga Gyakuten Saiban nos sonaba a chino. Perdón, a japonés. Y como producto japonés la saga Gyakuten Saiban fue levemente "occidentalizada", digámoslo así, para tener una mayor acogida entre el público general (y es que muchos no se aprenden una palabra japonesa más allá del "Pikachu", del "konichiwa" y del "arigato" ni de broma). Así, el título pasó a llamarse en tierras occidentales "Phoenix Wright: Ace Attorney". Si, un título largo y tal, pero si os parece largo esperaos a ver el de la tercera parte... En serio, es más largo; agarraos los pantalones: "Phoenix Wright: Ace Attorney: Trials and Tribulations". Ea, recordadlo bien, pregunta de examen. Aparte del título, también fueron traducidos los nombres, de ahí que el nombre japonés y original de Phoenix sea Ryuuichi Naruhodou, o el de Miles Edgeworth Reiji Mitsurugi. Y claro, a no ser que uno sea un hardcore otaku (el término de momento no existe, lo de "hardcore" lo he añadido yo), acostumbrado a ver una serie de anime de 26 capítulos por día (con los riesgos epilépticos que esto conlleva), dudo que alguien se aprenda con facilidad estos japonombres...

Si hablamos de una aventura gráfica, lo primero de todo por parte de los desconocedores del título (entre los que yo me incluyo, por supuestísimo), es ir a ver si el juego está en su idioma natal. En mi caso el idioma con el que vine de fábrica es el castellano de España (más un extra de gallego por parte de padres). Y si, Phoenix Wright llegó a Europa en distintos idiomas, aparte del inglés, como por ejemplo en italiano, en alemán y en el que yo quería, en español. Esto es algo de agradecer, ya que en este juego se le da una importancia descomunal a los textos, hasta el punto de que más que una aventura gráfica, es una novela visual (¿veis más o menos la diferencia entre aventura gráfica y novela visual...? ¿No? Bueno, pues seguid leyendo...) Desgraciadamente muchos juegos de palabras se han perdido por el camino, y es que si en la versión estadounidense había muchos chistes relativos a sinónimos o parecidos entre palabras, y en la japonesa kanjis que significan lo mismo en distintos contextos, etc... En la traducción española (que por cierto, me quito el sombrero ante la labor de que la hayan llevado a cabo), este humor lingüístico se pierde; haciendo chistes que, en ocasiones, ni con una buena dosis de risas enlatadas de fondo o un sinfín de redobles de batería hacen sonreír. He de decir que en relación a esto último no estoy hablando personalmente, pues hablo por la mayoría de la gente que me ha hablado sobre este tema, porque yo me reía; pero claro, es que yo soy de risa fácil y de humor absurdo (e inteligente, que aunque suene contradictorio, si no digo esto último me tachan de paleto e inculto).
En cuanto a los personajes... Pues si uno no se ha saltado esa parte del artículo y ha podido leer bien sobre cada uno de ellos o, simplemente, les ha observado, no ha de ser muy normalito y decente para darse cuenta de que son, en una sola palabra, un delirio de personajes (vale, en cuatro palabras...) Y es que claro, cuando uno empieza a jugar al Phoenix Wright pensando que va a jugar a un videojuego serio sobre abogados, que como mucho tenga chistes intelectuales y demás, pues lo más seguro es que cuando vea como sube al estrado un testigo disfrazado de vaquero del viejo oeste que encima se cree eso, o incluso un circo entero, pues como que acaba estampando la DS contra la pared (ah, lo del circo va en serio. En la segunda parte, "Phoenix Wright: Ace Attorney: Justice for All", asistimos a como por el tribunal se pasa todo un circo entero, con sus payasos, malavaristas... incluso hasta animales). La cosa es que el juego se desarrolla en el año 2016, y aunque veamos procedimientos judiciales un tanto extraños, así como los personajes, muchos dicen que es cosa de que el juego se desarrolle en dicha fecha. Pues con un futuro así... Mal vamos. Aunque bueno, yo voto firmemente por lo de ver a un auténtico y genuino payaso ante un juez soltando bromas o a un tío lanzándole su peluquín a un abogado en mitad del juicio (verídico, sólo tenéis que pasaros el primer caso de esta primera entrega para contemplar esta escenita).

Aunque los personajes sean tan pintorescos (ríanse ustedes de los enemigos de Batman o de cualquier superhéroe en mallas), los casos tienen momentos que alternan el drama (va en serio), con momentos de tensión, misterio e investigación; asi como los momentos humorísticos que van desde lo delirante a lo absurdo. La verdad es que dándole vueltas a la temática del juego, pienso que Shu Takumi tenía intención de hacer un shonen, pero como no se le daba bien esto de ser autor de cómic japonés, aprovechó para hacer el guión de un shonen llevado a la pantalla de un videojuego, adaptándolo en una novela visual de las que tanto triunfan en Japón. De ahí que en Phoenix Wright veamos clichés y tópicos tan propios del shonen o, dicho de forma que nos entendamos, manga dirigido a un público adolescente (y si no sabéis que es un manga, apaga y vamonos). Y si tengo que decir cuáles son estos clichés pues podría hacer un párrafo nuevo... Cito unos pocos: el diseño de los personajes (pintoresco y llamativo a más no poder, tan sólo hay que ver a Edgeworth), la rivalidad-amistad típica entre el protagonista y su mejor amigo, la chica mona adolescente que acompaña al protagonista y tiene un comportamiento un tanto... bipolar, así como el que el personaje de Mia sea carne de cañón para comics guarros o hentais (o la relación entre algunos personajes masculinos, ya puestos... Y si no visitad el Deviantart. La imaginación y las idas de olla por parte de algunos f@ns no conoce límites, ni piedad ante la cordura). El caso es que con tópicos o no, la historia, la trama, está bien construida y es realmente buena, y esto es tan verídico como que los llamativos personajes tienen carisma. Y con esto último, resumo todo el párrafo.

Pero si vemos más allá de los tópicos y de lo superficial del juego, algo para lo que no se necesita visión de rayos X ni tampoco gafas 3D, vemos que el juego es claramente una parodia que critica el sistema judicial japonés. De ahi que veamos cosas como que el abogado, Phoenix, percibe con su trabajo unas humildes ganancias y se desplaza en bicicleta al curro, mientras que los fiscales, como Edgeworth o Von Karma, son adinerados con una fama en su oficio un tanto dudosa pero que no les impide disponer de unos privilegios que ni el tío Gilito; así como el hecho de que el cuerpo de policía cuente en sus filas con auténticos memos como el despistado inspector Gumshoe o el torpe agente Meekins. Podría continuar hablando del sistema judicial japonés y de su relación con Phoenix Wright (de hecho ya he empezado a hacerlo), pero sería salirme bastante del tema principal del artículo en sí, que no es ni más ni menos que el juego, y algunos ya sabréis como soy yo con mis cambios de tema y mis divagaciones varias, asi que no es plan... De todas formas, os dejo con este interesantísimo artículo publicado en la no menos interesante web Videojuegos y Sociedad, artículo que todo buen fan de Phoenix Wright ha de leer (si, os permito hacer una pausa).

En fin, se reanuda la sesión. Ya he hablado de los casos, los personajes, y de otras cosas que han aportado mucho bla, bla, bla; y también mucho etc, etc... Asi que ahora paso a hablar de la parte técnica del juego. Para empezar, el juego cuenta con una estética manga y unos gráficos en high definition que hacen palidecer al Gears of War 2. ...Vale, si, tan sólo bromeaba *trollface*. El juego si que cuenta con una estética manga, pero los gráficos son simples, mucho. Los distintos escenarios del juego por los que nos movemos son fondos fijos, imágenes estáticas, ante las que nos encontramos personajes, quienes por medio de unas pocas animaciones reflejan su estado de ánimo, les vemos mover la boca cuando hablan (a veces), etc... En pocas palabras, son como unos gifs animados sobre un fondo (de pantalla). Aunque las animaciones son pocas, estas consiguen llamar la atención y son bastante efectivas, y los gráficos hacen uso únicamente de unos fondos inalterables, pero no hace falta nada más. Para lo que pretende transmitir Phoenix Wright, gráficamente el juego cumple sobradamente, haciendo que gracias a los textos, las limitadas animaciones, etc... El jugador se enganche fácilmente a él, y como novela visual japonesa cumpla su cometido.
"Algunas de las animaciones de Maya"

Todos sabemos lo que molan las pantallas táctiles. Y es que el tocar mola; por lo tanto el hecho de que podamos usar el lápiz táctil (o el dedo para los gañanes) de la Nintendo DS en esta versión de Phoenix Wright para absolutamente todo mola (la otra versión es la de Game Boy Advance que no salió de Japón). Las funciones táctiles cobran vital importancia en el quinto y último caso del juego, el cual no hacía acto de presencia en la versión original para Game Boy Advance (y es que por entonces en Nintendo no llegaron a tener la brillante idea de que toquetear mola; pero bueno, más vale tarde que nunca). Ya que menciono el quinto caso, decir que la dificultad es algo que va aumentando progresivamente, estando la curva de dificultad bastante bien ajustada. En teoría el cuarto caso era el más difícil. Y digo era porque con la inclusión del quinto caso, la dificultad del cuarto caso, en comparación con este último, es de risa. De todas formas, y volviendo a lo de lo táctil, también podemos usar los botones para jugar (¿quién los ha usado, aparte del que haya perdido el palito y no haya querido dejar grasientas marcas dactilares en la pantalla táctil...?) Bien, usamos el botón A para aceptar, el B para retroceder a través de los menús, el... Oh si, lo sé, esta es la parte aburrida de la mayoría de análisis videojueguiles. ¡Se siente, leeros el manual de instrucciones para más info.!

Lo que mola de Phoenix Wright es que aparte de encarnar al abogado Phoenix, en ocasiones nos sentimos como que controlamos al detective Phoenix. Y es que a ver, me explico (espero no soñar coñazo): cada caso se compone de distintos capítulos, entre los cuales se nos ofrece amablemente la posibilidad de guardar la partida (podemos guardar en cualquier momento pulsando el botón START, no el SELECT. START). Hay capítulos que se desarrollan en el tribunal, en los cuales tenemos que averiguar las contradicciones en la declaración del testigo que se halla en el estrado mostrándole pruebas, pruebas que nos ayudarán a pasarnos el caso y que en su mayoría ya habremos obtenido en una investigación a través de escenarios relativos a la escena del crimen.
La citada investigación tiene lugar en otros capítulos, y es en donde el juego adquiere un tono más acorde con el de las aventuras gráficas tradicionales, esas aventuras gráficas de ordenador tipo Monkey Island, las point & click y tal. De todas formas, en Phoenix Wright los fondos son fijos, no hay scroll (movimiento de pantalla), y vemos todo en primera persona. Como un shooter, vamos, pero sin armas y sin movimiento de pantalla. O sea, es como un shooter en el que nos encadenan y no podemos hacer nada, sólo hablar con la persona que se nos planta delante, contemplar (examinar) lo que vemos y coger y mostrar cosas sin que el jugador vea como Phoenix las coge y las muestra. En fin, si no os ha quedado claro este párrafo, siempre podéis hacer algo mejor que leerlo de nuevo: jugar el juego, veros un video de youtube o que yo haga un video explicándolo, pero es que lo de videoblogger como que no me va porque tengo tanto pánico a las cámaras como al monstruo de pelusa de debajo de mi cama (a todo esto, creo que debería limpiar el polvo de mi cuarto).

Pero claro, una novela visual no es lo mismo que una aventura gráfica. Aparte de tener una cantidad de textos realmente abrumadora, más que de acciones en sí, en Phoenix Wright tenemos un defecto del que pecan muchos juegos de este género tan exitoso y común en Japón (y es que como suelo decir yo, las aventuras gráficas mejor que se las queden los norteamericanos). Este defecto es algo bien claro de principio a fin, y es la linealidad que acompaña no sólo a esta entrega, si no a todas las que vinieron después... Vale que todos los caminos llevan a Roma, pero el hecho de que el jugador sepa qué prueba debe de mostrar ante el juez para defender al cliente, y que haya que que mostrarla en el momento preciso cuando en realidad ya sabemos qué es, hace que el juego sea absurdamente lineal... Además, las conversaciones son también algo limitadas, y en las investigaciones tenemos muy pocas cosas de que hablar con los personajes que tengamos delante. De hecho, tan sólo les podremos hablar de un máximo de 4 temas de conversación, a no ser que les mostremos una prueba que les interese y entonces se pongan más parlanchines. Y es que eso es un problema para todo aquel que no tenga hamijos ni interné, ya que quizás se compre este juego tras oir que es algo así como una gran aventura conversacional con la intención de comentarle a los personajes lo que está haciendo su vecina del quinto, la cual está muy requetebuena. Pero bueno, tampoco soy un experto en novelas visuales (de hecho tan sólo he jugado al Phoenix Wright y a una un tanto guarrilla en la que no me enteraba de nada porque estaba en japonés pero salían unas delanteras de campeonato).

Ahora si, los personajes, el guión del juego y todo lo que les rodea no sería tan efectivo sin la banda sonora, uno de los puntos fuertes de este juego. Y es que yo, que soy una persona que a veces se tira tardes enteras escuchando la banda sonora de juegos como el Super Mario Land, la música del Phoenix Wright directamente me encanta, no tengo mucho más que decir... Canciones alegres para los momentos alegres, dramáticas para los momentos dramáticos, frenéticas para los momentos frenéticos... vamos, creo que me explico. Ahora que estos temas también tienen su versión orchestra, con temas épicamente mejorados. A continuación os ofrezco un ejemplo de uno de los temas del juego (mi favorito) y su remix a ritmo de batuta:


Se ve que la música de Phoenix Wright me mola, mucho... Asi como el juego, el cual también ha gustado a estas señoritas pertenecientes a un grupo de teatro japonés llamado Takarakuza Revue, que se han montado ellas solitas este musical. Y si, me resulta chocante ver al inspector Gumshoe encarnado por una mujer, pero bueno, seguro que a otro le pone cachondo... Para gustos los colores, o eso dicen...


En conclusión (seguro que algunos os váis directos a este párrafo), Phoenix Wright es, como he dicho al principio del artículo, mi videojuego favorito de Nintendo DS. Un juego que, la primera vez que uno lo juega, engancha por sí solo, y que a pesar de contar con todo un repertorio de personajes que parecen salidos de una fiesta de disfraces, hace que el elemento de intriga e investigación nos haga tomarnos en un determinado punto en serio tanto al juego como a los personajes más pintorescos, llegando incluso a empatizar con ellos. Personalmente me quedo con Phoenix Wright, un personaje por el que en un principio no sentía empatía ninguna, pero que según avanzaba el juego me iba encariñando con él, de la misma forma que me encariñaba con el juez y con demás personajes que, capítulo tras capítulo, caso tras caso y entrega tras entrega, iban ganando en carisma y, sobre todo, en familiaridad ante el jugador.

El problema de Phoenix Wright (aparte de la linealidad de los acontecimientos) es que es un juego que no nos transmite las mismas impresiones si lo jugamos por segunda vez; doy fe de ello, ya que me acabo de volver a pasar la primera entrega (cosa que me ha llevado entre unas 15 y 20 horas apróximadamente), tres años después de habérmela pasado por primera vez... Y es que cuantas más veces se pasa uno este tipo de juegos, más veces se elimina el factor sorpresa, ya que uno acaba memorizándose y recordando todo lo que sucede y, seguramente, si ahora juego a esta primera entrega de nuevo, sin que pasen unos cuantos años, me acabe aburriendo sobremanera, porque ya sé lo que hay que hacer, no me hace falta pensar ni deducir nada... Y para leer textos y textos en un juego plagado de escenarios estáticos y de personajes que de principio a fin conservan las mismas animaciones limitadas... Pues como que no, como que prefiero echarme otra partidita al Sonic o incluso al Call of Duty o, directamente, ponerme a leer un libro o un cómic. Esto puede sonar algo contradictorio con lo de que es mi juego favorito de NDS, pero no es mi favorito por lo que es y por lo que será, si no por lo que me impactó y divirtió en su día. Y ese recuerdo, ese impacto que produjo en mí, esas horas que me pasé resolviendo casos por primera vez, interrogando a testigos y enseñando pruebas, pase el tiempo que pase, difícilmente las podré olvidar. En fin, un must have de Nintendo DS, y no hay nada más que decir (en realidad si, pero la vagancia puede conmigo).


7 comentarios:

Rokuso3 dijo...

Qué grande Phoenix Wright. ¿Y no dices nada del Apollo? Aunque "formalmente" era mejor, los personajes me parecieron una basura (no como los de Phoenix Wright, que eran todos muy divertidos y carismáticos como tú recalcas). Me encantó el primero, pero la verdad es que a mi gusto el tercero lo supera. Iba a linkarte el artículo de Videojuegos y Sociedad pero veo que ya lo has puesto XD.

Las tetas de Mia resultaban muy chocantes cuando llevaba la ropa de Pearl, todo un misterio que no se le salieran de la ropa XDD.

Deberías probar Ghost Trick, es del mismo creador de Phoenix Wright. Tiene el mismo problema de linealidad, pero es muy muy memorable.

P.D.: ¿No se llamaba "Novela Visual"?

P.D.2: Prueba "9 Hours 9 persons 9 doors" de Nintendo DS. Ejemplo de "Novela visual" con varios finales y gran historia. EPIC.

Roy D. Mustang dijo...

Yo en cuanto a PW me quedo sin duda con la primera parte, aunque la tercera le sigue muy de cerca je, je. Y en cuanto al Apollo Justice... Mola y tal, pero visto desde otro punto de vista es un juego bastante innecesario que abre cosas que ya estaban cerradas, como lo de qué fue de Phoenix (anda que vaya destino le pusieron...)

¡Tienes razón, menuda errata!¡Gracias por el aviso! Ahora mismo corrijo lo de Novela je, je.

Al Ghost Trick le tengo ganas. Ya lo jugaré, a ver que tal..

El Tipo de la Brocha dijo...

Ha pasado tanto tiempo desde que terminé el "Phoenix Wright" que no me acuerdo absolutamente de nada. Ni siquiera leyendo el artículo, me saltan flashes de los casos. Supongo que podría volver a jugarlo sin el problema que comentas. Quizás lo haga.

Roy D. Mustang dijo...

Pues eso es bueno, Tipo de la Brocha; muy bueno... Ya me hubiese gustado a mi haberme olvidado de absolutamente todo para no recordar mientras jugaba quién era el verdadero culpable del caso, entre otras cosas...

Guybrush dijo...

Lo más grande que ha parido la DS, simplemente.

Como bien comentas, la primera parte es la mejor, y la tercera también está realmente bien, la segunda se me puso bastante cuesta arriba la verdad... cuando los casos no tocan a los personajes principales, no molan tanto!

Roy D. Mustang dijo...

Guybrush, la verdad es que Phoenix Wright es uno de esos pocos juegos que, aún hoy en día, tienen ese toquecillo humorístico tan especial que tenían las aventuras gráficas de finales de los 80 / principios de los 90...

Anónimo dijo...

La verdad es que no me gusta el cambio de protagonista y lo que ocurrió con Wright en la 4ª parte. Luego está la quinta en la que el protagonista es Edgeworth con Gumshoe de compañero, el estilo de juego es diferente pero me han dicho que es bastante bueno.